sábado, 21 de agosto de 2010

El Bicentenario y la Guerra de Malvinas

El Bicentenario y la Guerra de Malvinas



Hablan los combatientes


Por Pablo Gabriel Felizia


Doscientos años han pasado desde la Revolución de Mayo y aun permanece inconcluso el destino de nuestra Patria en disputa. ¿Quiénes la someten y la tironean? ¿En manos de quiénes están los recursos que necesita el pueblo argentino? El jueves 19 de agosto se realizó en la Fac. de Cs. Económicas el panel “El Bicentenario de la Revolución de Mayo y las Malvinas”.


Doscientos años han pasado desde la Revolución de Mayo y aun permanece inconcluso el destino de nuestra Patria en disputa. ¿Quiénes la someten y la tironean? ¿En manos de quiénes están los recursos que necesita el pueblo argentino? Qué dirían sobre la deuda externa, sobre la expoliación petrolera, pesquera y minera los Moreno, Belgrano, Castelli, San Martín, Artigas, entre otros. El jueves 19 de agosto se realizó en la Facultad de Ciencias Económicas una conferencia titulada “El Bicentenario de la Revolución de Mayo y las Malvinas”. Fueron expositores el Director de la revista Cuadernos Eduardo Lualdi y los Veteranos de Guerra de Malvinas Héctor Rosset de la ciudad de Paraná y el Teniente de Navío (retirado) Owen Crippa, quien recibió la máxima condecoración: “Cruz la Nación Argentina al Heroico Valor en Combate”. Los mismos fueron presentados por el Ingeniero Fernando Sassetti. Los panelistas abordaron en sus intervenciones distintos aspectos de la historia Argentina en el año del bicentenario y ubicaron la recuperación y gesta de Malvinas como un acontecimiento histórico inscripto en la lucha por la independencia. Asimismo desarrollaron, con amplios argumentos, el proceso de desmalvinización.

La Argentina del Bicentenario

El 25 de mayo de 2010 el pueblo argentino ganó las calles y se volcó a los festejos del Bicentenario. Gritó “el que no salta es un Inglés” cuando mostraron las cruces en Malvinas proyectadas en el Cabildo y se emocionó al ver a los combatientes de Malvinas desfilar por propia voluntad sin haber sido invitados oficialmente. Sin embargo, los festejos del Bicentenarios se hicieron en un contexto difícil para Argentina. En medio de la crisis económica internacional el sistema de defensa nacional ha sido desmantelado; el Estado Nacional le ha concedido a la empresa Panamericam la principal reserva de petróleo hasta el 2047 (el 60% de las acciones de Panamericam pertenecen a la empresa inglesa British Petroleum, el 20% a Bulgheroni y, recientemente, el otro 20% a una empresa estatal China); se le ha concedido a los Británicos y a los Chinos la explotación petrolera en la plataforma Argentina frente a Malvinas; la Presidente Cristina Fernández de Kirchner ha festejado el pago de la deuda externa fraudulenta contraída por el gobierno de facto de 1976 a través del Banco Barclays (entidad asociada a la explotación petrolera en Malvinas); se entregan la explotaciones mineras mega contaminantes a Chinos e Ingleses, entre otros; y se entregan nuestras tierras, más de 22 millones de hectáreas, a magnates como Benetton o el Ingles Joe Lewis, quien construyó y opera una pista de aterrizaje en Río Negro y que junto a otros millonarios Ingleses y yanquis poseen grandes extensiones de tierras en zonas de frontera y sobre las mayores reservas de agua dulce (1).

Eduardo Lualdi abrió la conferencia y expuso: “por un lado las minorías gerenciales, la mesa chica del poder en Argentina, se ha fragmentado en diversos pedazos; están divididos y luchan por sus intereses. Y por otro lado hay un vasto movimiento del pueblo por sus derechos y necesidades que recorre toda la geografía nacional. El remesón patriótico que emergió en la conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo, la fuerza que ha adquirido en el último tiempo la causa de Malvinas, la lucha por el patrimonio nacional y contra el saqueo de nuestros recursos naturales, la defensa de la producción nacional, agraria e industrial, contra la extranjerización de la tierra, contra la instalación del aeropuerto ingles en Río Negro, etc.; son todas manifestaciones de cambios.”
La revista Cuadernos ha publicado el 1° de Agosto su número 33 y lleva 12 años. En esta oportunidad se presentó una tercera entrega, que cuenta con 120 páginas y, entre ellas, documentos históricos como el Plan de Operaciones redactado por Mariano Moreno el 30 de agosto de 1810. Sobre lo expuesto anteriormente Lualdi dijo: “Hay buenas condiciones para que todos los sectores patrióticos y populares, aferrados a la matriz que dio origen en 1806 y 1807 al proceso que iba a instaurar en 1810 la Primera Junta de Gobierno, puedan avanzar en el objetivo común de trasformar la Argentina del doble discurso, la entrega y la humillación nacional, en un país libre e independiente de todo dominio extranjero, sin amo viejo ni amo nuevo, sin amos, como proclamó Belgrano oportunamente.

Los héroes de Malvinas

Luego tomó la palabra el Veterano de Guerra Héctor Rosset, quien desarrollo la experiencia vivida durante la guerra y los padecimientos posteriores. Expuso las dificultades al regresar de Malvinas con la orden de no hablar; de no difundir absolutamente nada. Agregó sobre el final: “Se dice ex combatiente. Yo me considero un combatiente de la causa de los Veteranos. Me considero un combatiente para que ninguno vuelva a pasar o a pensar en un suicidio; que nunca más tenga que mendigar un Veterano de Guerra en la República Argentina, y empezando por Entre Ríos. Porque, como lo he visto y lo he charlado con todos mis compañeros, los Veteranos de Guerra nos sentimos altamente orgullosos de haber podido participar de esta gesta histórica.
Los tres panelistas enmarcaron la gesta de Malvinas como la continuación inconclusa de la guerra por nuestra independencia. Dice la nota editorial de Cuadernos: “desde el arribo de los conquistadores a esta parte del mundo, la lucha contra la opresión fue incesante: la independencia americana reconoce en su haber una larga lista de derrotas tremendas y algunas victorias providenciales”.
El último en exponer fue Owen Crippa quien realizó un desarrollo histórico sobre las intensiones de los Ingleses por adueñarse de Malvinas y su valor estratégico, sobre el contexto en que se desarrolló la guerra y los factores externos e internos que la generaron.

La desargentinización

Su exposición estuvo integrada a su experiencia durante y después de la guerra. A su vez, dio fundamentos sobre el proceso desmalvinizador. Explicó que una de las armas que es empleada en todas las guerras es la acción psicológica y que expresiones que utilizaron en los medios de comunicación los británicos durante la guerra son reproducidas en la actualidad por periodistas y políticos.
Sostuvo: “Cuando comenzó la guerra de Malvinas, la mayoría de nuestros medios ingenuos, y hoy muchos que lo repiten, dijeron: ‘Argentina invadió Malvinas’, y yo me pregunto: ¿Cómo podemos invadir algo que es nuestro? ¿Por qué no dijeron ‘Argentina recuperó Malvinas’?” Luego profundiza: “En la propaganda inglesa ellos pasan a ser de país ocupante a país agredido, y toda la prensa lo toma incluyendo la argentina. Con el proceso de desmalvinización se nos ocultaron muchísimos detalles de esa guerra y se nos presentaron todas sus miserias. La desmalvinización ha logrado culpabilizar a la víctima.” Según el Veterano de Guerra este proceso es mucho más profundo y debería llamarse desargentinización.
Luego de las tres intervenciones se abrió el micrófono para preguntas y opiniones que fueron aportando nuevas aristas al tema tratado y generaron un rico intercambio entre los panelistas y el público. Antes de finalizar la conferencia Eduardo Lualdi realizó una invitación para el 7 de noviembre, cuando se conmemorará el Bicentenario de la Batalla de Suipacha en las mismas tierras donde se desarrolló el enfrentamiento, y dijo: “Va a ser un hecho político muy importante desde el punto de vista de la unidad de la patria grande y desde el punto de vista nuestro, porque efectivamente Suipacha es un camino posible para el encuentro de todos los patriotas. Seguro va a ser conmovedor.

Héroes y Antihéroes

Está claro que el ejemplo de los que defendieron la soberanía nacional y territorial ha sido ocultado y deformado por quienes llevaron la patria a este oscuro presente. No pueden enfrentar el ejemplo de los verdaderos patriotas.
Quienes encarnan la entrega y la sumisión nacional ocultan sus enseñanzas, disminuyen su trascendencia y deforman la verdad histórica. No olvidamos, por eso, tampoco a los otros; a los innombrables, a los que negociaron, callaron y entregaron la causa de Malvinas. A los gobiernos de las políticas (de ayer y de hoy) de relaciones carnales, que nada consiguen (o nada al menos a favor de nuestra soberanía).
Ellos también fueron referidos en el panel, en las exposiciones y en la charla posterior. Pero bueno; la nota se hizo larga y preferimos hablar de los héroes de Malvinas. De los otros, los “cabezones”, los “jefes” de todo; los que no planificaron nada, lucharon poco, se rindieron rápido, olvidaron enseguida y se borraron después… de ellos hablan casi todas las otras notas de esta revista…

Nota:
(1) Se han utilizado datos y extractos del Documento para los festejos del Bicentenario realizado por la Comisión Provincial por el Bicentenario de la Patria.

Leer más...

viernes, 20 de agosto de 2010

La luz que está en las cosas (II)

Fotos de Pablo Felizia

La luz que está en las cosas (II)




En su alma de conchillas,
la estela asciende.
Caracoleo. Espiral que el verde rompe.
La estela asciende, la rama verde;
el viento verde, la vida
en su alma de conchillas. El verde,
donde hubo mar.




Vientre de barco quieto
conversa con esta miel del río.
Se encrespan
las aguas bravas. Pelean historias de
de viejas travesías. Río bravío.
Los mástiles golpean al viento
y el puerto espera.
Es un andén la dársena
y la quilla
vuelve a soñarse potro desbocado.
¡Leven anclas, compañeros! ¡Y que
sople tempestad!

Textos: fragmentos de Lucio Saccardi

Leer más...

jueves, 19 de agosto de 2010

La luz que está en las cosas

Fotos de Pablo Felizia

La luz que está en las cosas





Ninguna paz es por siempre
el gris que amaga quedarse
es una tregua
insinuada por el polen.
Bajo la dermis y desde las raices
sigue subiendo la savia
que estalla en la rabia
del árbol florecido.



Aquellas escalas,
rígidas costillas de la pendiente,
trazan las estelas
de un andar por el mundo.
Pasos del duro combatir el peldaño en la piedra
y el descanso que no es detenerse.
Aquellas escalas,
pentagrama de la barranca,
acompasan la marcha
de nuestros pies, parturientos de camino.



Puerto es la tarde y puerto es el aire.
Puerto es andenes y puerto es espera.
Abajo es el río y arriba es el viento.
El óxido que carcome las proas
sueña apoderarse algun día
de la fuerza que golondrina las olas
y bentevea las tardes.
El barco que cruje en los remaches
y en la terquedad de las quillas
se mece en la espera
de nuevos meandros y bancos de arena.





Nunca se queda la tarde,
y este río aquí que no espera.
¿A qué detenerse, si puerto es agua?
¿A qué dormir, si sueño es ave que migra?
Vale más ser andén y marejada
en la dársena del día.
¡Leven anclas, muchachos! ¡Y que
sople temporal!

Textos: fragmentos de Lucio Saccardi

Leer más...

miércoles, 18 de agosto de 2010

El domingo actuará Prana en Paraná

Música americana de autor

El domingo actuará Prana en Paraná

El domingo 22 de agosto a las 21 en San Martín 958, (Café Gregoria del Club Social de Paraná) se presentará el trío PRANA, un tránsito por músicas de aires americanos y el cruce con la poesía. Matías Lapunzina (guitarra, piano, voz, piánica y kalimba), Emanuel Rifel (percusión) y Horacio Lapunzina (piano y voz) recorren un repertorio intimista y para escuchar junto con el silencio.

El recital es parte del ciclo de música Latinoamérica de El Gregoria Café.

Se ruega puntualidad por capacidad limitada.

Leer más...

martes, 17 de agosto de 2010

A 160 años de la muerte de San Martín

A 160 años de la muerte de San Martín


Nosotros


Por Martín Tactagi


Muchas son las miradas que se pueden aportar a la histórica gesta de San Martín. Nosotros, con humildad, ponemos el ojo en esa sombra que traspasa la figura del hombre, incluso la del prócer, y abarca la de todo un pueblo.

A veces pareciera que fue el único, otras el más grande y, para ser honestos, méritos no le faltaron. Pero como San Martín hubo otros, tal vez no tan inmensos pero con una característica en común. Dejar de pensar en su ombligo para pensar en los hombres que los rodean. San Martín, Belgrano, el almirante Brown, Alem, los viejos anarquistas y socialistas, el Che, el viejito Maradona que se fue a curar aborígenes al chaco, Favaloro, y tantos, tantísimos otros, que lejos de pensar en sus carreras, proyectos, y bolsillos personales, anduvieron la vida detrás de la causa común. Valen todos como ejemplo del hombre distinto que lejos de enarbolar el egoísmo escrito con sangre desde la revolución francesa hasta nuestros días, escribieron sus propias historias al servicio de Los Otros.
Esos otros somos nosotros, fuimos nosotros y seremos nosotros. Un nosotros anónimos, tantas veces ensimismados, andando el derrotero de pensar en nuestras vidas, y en cómo podemos salvarnos. No tan lejos como la revolución francesa, más bien cerca, dos décadas nomás, a comienzo de los noventa, hubo filósofos políticos que escribieron, tras el derrumbe de la URSS, sobre el fin de las ideologías. Se terminó, decían, el proyecto del socialismo (y lo decían justamente por un país que había abandonado el socialismo hacía cuarenta años) es tiempo de que cada uno piense su individualidad, de pensar en mí, no en nosotros, de hacer como rezaba la publicidad de Fido Dido, de Seven up, “hace la tuya”. Y fueron muchos lo que hicieron la suya, acá, con el menemismo, con la entrega diaria del país, muchos hicieron la suya y se volvió interesante privatizar, dejar el estado por inoperante y corrupto, aplaudiendo cada servicio entregado, cada empresa privatizada, cada tren desarmado. Es cierto que también estuvieron otros que no aplaudieron sino que protestaron, que gritaron pero que en ese tiempo fueron menos que los aplaudidores. Por eso, el aplauso pasó junto a las privatizaciones y al hacé la tuya. Pasó.
El tiempo demostró que los aplausos fueron tan equivocados como la profecía del fin de las ideologías. Se demostró diez años después, cuando aquellos primeros gritos crecieron junto al hambre, y el país entero se convulsionó. Nos convulsionamos. No el mí, sino el nosotros, o el mí unido al vos, caminando nosotros, el desocupado con el comerciante, piquete y cacerola. Nosotros. Aprendimos a fuerza de ver morir chicos de hambre, viejos de enfermedad, hombres de angustia. Algunos se fueron, la mayoría nos quedamos. Aprendimos.
Pensar en un San Martín que aprendió esto, es la mirada que proponemos. Miremos el nosotros que constituye una Nación, un pueblo, y no el nosotros que forma una isla entre los ríos de corrupción que venden el país. Porque como dijo Favaloro, la corrupción mata. Mirar hacia otro lado no nos hace inocentes, nos vuelve responsables. Pensar y nadar contra toda la corriente, es obligarnos a no ser indiferentes ante el pibe que nos pide la limosna, ni el viejo harapiento que duerme en un banco en la plaza, ni los trabajadores de Ejemplar, con frío y penas, tomando la fábrica, ni el almacenero que nos anota en la libreta y cuando tenemos plata vamos al súper, que es más variado. Nadar contra la corriente es no hacer la tuya, es hacer la nuestra. Es cierto que hay cosas que nos sobrepasan, que le corresponden al gobierno, pero en un país con gente pobre y presidentes millonarios, 65 millones del matrimonio K (para ser precisos), sepamos de dónde no van a venir las soluciones.
Por eso, este 17 de agosto, el ejemplo de San Martín, el de nuestros mártires que dejaron el pellejo peleando contra la dictadura por un país mejor, peleando en las Malvinas por un país soberano, nadando contra la corriente en los noventa, por todos ellos, pensemos que otra país puede ser distinto. Nosotros.

Leer más...

lunes, 16 de agosto de 2010

El sacamuelas que hizo temblar los cimientos del imperio

Tiradentes, patriota de la independencia

El sacamuelas que hizo temblar
los cimientos del imperio

(Por Claudio Puntel)


De haberse dedicado a trabajar la madera, hoy sería recordado como "o Carpinteiro"; pero su oficio de sacamuelas (entre los tantos que frecuentó) hizo que la historia lo nombre como "Tiradentes". Se llamó Joaquín José da Silva Xavier y nació en Minas Gerais un día como hoy, pero del año 1746. El imperio portugués lo ejecutó en 1792 por haber encabezado una rebelión de mineros.

“Tiradentes era un hombre del pueblo”, describía Darcy Ribeiro. Todo lo que aprendió fue gracias a la “experiencia, en su vida de tropero, minero, de curar enfermos, de dentista famoso y alférez. Pero, sobre todo, de conspirador”.

Sus padres fueron un propietario rural portugués, llamado Domingos da Silva Santos y la brasileña Maria Antônia da Encarnação Xavier. Tiradentes apenas había pasado los 10 años cuando murieron su madre y su padre. Fue puesto bajo la tutela de un padrino que era cirujano.

El imperio en Minas Gerais

Según un trabajo de Ivan Vellasco, el escenario político del imperio portugués entre 1780 y 1840 se desarrollaba “prácticamente al margen y por encima de la población, formada por esclavos, libertos y hombres libres pobres” (Andrade Vellasco, Ivan. Os predicados da ordem: os usos sociais da justicia nas Minas Gerais 1780-1840 Universidade Federal de Sao Joao do Rei).

Como hizo el colonialismo español en Potosí imponiendo el sistema de la mita; también en Minas Gerais, el trabajo minero era realizado bajo condiciones de esclavitud y semi esclavitud. En 1789, el gobierno colonial intentó implantar un nuevo impuesto que implicaba una tasa obligatoria de 538 arrobas de oro en impuestos atrasados (desde 1762). La ejecución de la medida fue encomendada al nuevo gobernador de Minas Gerais, Luís Antônio Furtado de Mendonça, vizconde de Barbacena.

Tiradentes

Habiendo trabajado como minero, Joaquim Da Silva Xavier se hizo técnico en reconocimiento de terrenos y en exploración de recursos mineros. En 1780 pasó a trabajar en el estado, al alistarse en el ejército de Minas Gerais. Al poco tiempo, la reina María I, lo nombró comandante de patrulla del Caminho Novo hasta Río de Janeiro, que garantizaba el transporte del oro y los diamantes de la región. Aquél trabajo le permitió conocer de cerca y desde adentro las misiones de exploración que la metrópoli emprendía en el Brasil. La evidencia de las injusticias reflejadas por las diferencias entre lo que se llevaban los portugueses y la pobreza en la que seguía viviendo el pueblo instaló en su conciencia el descontento y la rebeldía.

De regreso a Minas Gerais, emprendió la militancia por la creación de un movimiento independentista para Brasil. Logró captar a miembros del clero y algunas personas con influencia, como un ex secretario del gobierno, además de poetas, magistrados, empresarios y militares. La independencia de las colonias británicas en Norteamérica contribuyó a que el movimiento ganara apoyo ideológico.

Entre los colonos crecía el descontento, puesto que la producción de oro en la región venía disminuyendo. La implantación del nuevo gravamen fue la chispa que encendió la rebelión y unió a los sectores más populares con el movimiento de Tiradentes.

Los inconfidentes –tal el nombre que recibió el movimiento- salieron por las calles de Vila Rica vivando a la República, a lo que la población adhirió inmediatamente. Su bandera llevaba la inscripción “Libertad, aunque sea tarde”.

Al mismo tiempo de luchar en Minas, bregaron por la adhesión de otras provincias, principalmente Río de Janeiro y Bahía. Entre sus objetivos, la conspiración se proponía implantar una república parlamentaria; abolir los monopolios reales y la esclavitud. Pretendían crear industrias, primero de hierro y pólvora, después de cualquier tipo de manufactura. Luchaban por un “Brasil de y para los brasileros” (Darcy Ribeiro).

Traición y condena

La delación por parte de algunos militares portugueses impidió el salto de la conspiración a revolución. Los traidores recibieron a cambio la condonación de sus deudas con la Hacienda Real. En 1789 fue suspendido el impuesto y Barbacena ordenó la prisión de los rebeldes.

Al ser apresado y ante la imposibilidad de negar los cargos; Tiradentes reconoció: “Que era verdad que se premeditaba una sublevación y él confesaba ser quien había ideado todo, sin que ninguna otra persona lo indujese, ni le inspirase nada y que una vez proyectada la mencionada sublevación…. pensó en la independencia que podría tener este país, y comenzó a desearla y, finalmente, a organizar de qué manera podría realizarla”.

Fue un sábado. El 21 de abril de 1792, Tiradentes fue llevado en procesión por las calles de Río de Janeiro hasta el patíbulo. Lo ahorcaron y descuartizaron. Con su sangre firmaron la certificación de que se había ejecutado la sentencia de muerte y declararon infame su memoria. Su cabeza fue plantada en un poste en Vila Rica y su cuerpo, distribuido a lo largo de los lugares en los que expuso sus proclama revolucionarias: Caminho Novo, Cebolas, Varginha do Lourenço, Barbacena y Queluz, la antigua Carijós. Su casa fue destruida y todos sus descendientes deshonrados.

Su cadáver estaba lleno de mundo

Según Yupanqui, “algunos hombres se mueren para volver a nacer”, es el caso también de Tiradentes. Como Tupac Amarú una década antes, no pudo ver el fruto de su lucha; pero sus ideales prendieron en suelo firme y en el Brasil volvieron a emerger en la revolución Farroupilha que emprendieron los harapientos del sur en 1835.
Las luces que ellos encendieron iluminaron el camino de las luchas independentistas en Latinoamérica. A doscientos años de nuestra revolución, recordamos al patriota brasilero que, como Murillo, dejó encendida una tea que ya nadie puede apagar.

Leer más...

domingo, 15 de agosto de 2010

Conviviendo con la basura

Peligros y rebusques

Conviviendo con la basura

(Por Santiago García)

El Viejo Basural de Concepción del Uruguay espera hasta el hartazgo su prometido saneamiento. Mientras tanto, se construyen casas para que nuevos uruguayenses se sumen a los cientos de vecinos que sufren las desgracias de vivir junto a la mugre.

Las bolsas de nylon cuelgan de los árboles como si fueran adornos navideños. Pero en vez de trineos, las descargan caballos desnutridos domados por jinetes desnutridos. “Tengan cuidado porque ese cobra subsidio y vive de la basura” –nos alerta nuestro guía ocasional. Hay muchas fotos que no fueron, ni serán, ya que los “cirujas” son muy cuidadosos con su fuente de ingresos. Es lógico, y coherente con los códigos que se manejan en estas tareas tan crudas. Vivir de la basura no es para cualquiera. Hay que estar curtido y ser muy cacique, para hacerse fuerte en tierra de pesados. “Encima están los punteros de la municipalidad, que te echan a la gente en contra” –agrega nuestro huésped, del que preservamos su nombre.

Lo prometido es verso

El gobierno municipal clausuró el Viejo Basural porque se inundó con la creciente, y las imágenes de los residuos biopatogénicos flotando en el arroyo se volvieron muy obscenas. Allí decidieron instalar un relleno sanitario en Talita, a 150 metros del Arroyo de la China, al que eufemísticamente denominan: Planta de Tratamiento de Residuos. Pero la promesa de limpiar el volcadero abandonado se repitió hasta sonar creíble, ya que el asunto destapó muchas ollas. “Hay mucha gente enferma por acá” –comenta un vecino, mientras camina pisando la huella embarrada de las calles intransitables. El olor es nauseabundo, y a medida que nos adentramos, las montañas de basura alcanzan mayor tamaño. Algunas organizaciones y ciudadanos comprometidos, han denunciado esta situación que llegó a afectar el normal desarrollo de clases en la Escuela de Cristo de los Olivos, pero sólo recibieron Silenzio Stampa como respuesta. “¿Saben lo que debe ser el fondo del arroyo?” –nos interpela nuestro anfitrión, señalando las aguas turbias que hay cerca de la zona del llamado Puente de Hierro.

Nuevas víctimas se aproximan

Una reflexión propia del sentido común, podría plantear la necesidad de trasladar a los vecinos hasta que se efectivice la limpieza del viejo Volcadero. Sin embargo, lo que se está observando es la situación opuesta. Decenas de casas se inauguraron, y hay más de cien que están prontas a entregarse a metros del desastre ecológico. En el fondo de la foto principal, se ve uno de esos barrios. “¿Y adivinen dónde descargan las cloacas las que ya están inauguradas? Acá nomás, a cien metros. En el mismo lugar donde van a descargar las próximas que entreguen” –señalando sitios donde, en poco tiempo quizás, jugarán los chicos. Como si esto fuera poco, existen canteras de hasta 9 metros de profundidad que significan otro gran peligro para los vecinos actuales, y los que están por llegar. La ciudad crece en una zona que está absolutamente inhabitable.

Viaje al país de los indignos

Después de charlas ocasionales y desencuentros, comenzamos a alejarnos del centro del Basural. Sobre el campo de algún vecino, bien cerca de la calle, cruzamos el esqueleto de un colectivo quemado. ¿Qué alimañas habitarán su interior? ¿De qué virus serán portadores los mosquitos que se posan sobre sus charcos de agua? Esas preguntas que nos hacemos nosotros, no forman parte de las preocupaciones de los chicos que juegan a la pelota por allí cerca. Tal vez, ellos pintaron la palabra “gol” sobre el costado derecho del vehículo abandonado. Ojalá podamos darle otra esperanza que no sea la lotería del fútbol. Mientras lo intentamos, seguirán soñando en zafar como Tévez.

Leer más...

sábado, 14 de agosto de 2010

La llama de Bertolt Brecht

A 54 años de su muerte

La llama de Bertolt Brecht


Poeta, dramaturgo, militante, atrevido, revolucionario; nos sigue hablando como lo hizo sin dobleces, en su tierra y en el exilio, toda su vida. Leerlo, nuevamente, es hoy nuestro humilde homenaje.

Preguntas de un obrero ante un libro
B. Brecht

Tebas, la de las Siete Puertas, ¿quién la construyó?
En los libros figuran los nombres de los reyes.
¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la volvió a construir otras tantas? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los obreros que la construyeron?
La noche en que fue terminada la Muralla china,
¿adónde fueron los albañiles? Roma la Grande
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes triunfaron los Césares? Bizancio, tan cantada,
¿tenía sólo palacios para sus habitantes? Hasta en la fabulosa Atlántida,
la noche en que el mar se la tragaba, los habitantes clamaban
pidiendo ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India. ¿Él sólo?
César venció a los galos. ¿No llevaba consigo ni siquiera un cocinero?
Felipe II lloró al hundirse su flota. ¿No lloró nadie más?
Federico II ganó la Guerra de los Siete Años. ¿Quién la ganó además?
Una victoria en cada página. ¿Quién cocinaba los banquetes de la victoria?
Un gran hombre cada diez años. ¿Quién paga sus gastos?
Una pregunta para cada historia.

Leer más...

jueves, 12 de agosto de 2010

Al que no grita, lo cubre la tierra

Lo que deja el cierre del frigorífico

Al que no grita, lo cubre la tierra

Por Martín Tactagi

Río bravo estuvo en San José y habló con uno de los trabajadores del frigorífico Swift que el pasado 23 de julio dejó de operar por tiempo indeterminado. En un relato breve, la voz de un hombre más entre muchos, va desgreñando sus pareceres y sus penas sobre un futuro cubierto por el polvo de una ciudad, que por razones del destino, ignora prácticamente el asfalto.

Llegamos a San José tras andar varios kilómetros por una ruta en ampliación que se encuentra temporalmente reducida, en una mañana gélida como no se ha visto en años. El pueblo es más bien chico, silencioso, con calles de tierra en multitud. Las puertas del frigorífico San José apenas guardan la sombra de un vigilante; por lo demás, la quietud y el polvo que suele cubrir los lugares abandonados. Fuimos en busca de un hombre que trabajó en la planta hasta que ésta dejó de producir (ver “Faena de hombres”). Anduvimos por calles de tierra que se extienden a través de campos quebrados por zanjones y arboledas, hasta desembocar en un barrio lejano y poblado por pequeñas casas desparejas, que la fuerza de sus propietarios supo levantar desde los cimientos. Es media mañana de sábado con un sol distante, opacado por las nubes. No se ve gente en la calle. Golpeamos las manos a falta de timbre en la casa de Ramón y un perro menudo de pelo apolillado nos salió al encuentro exhibiendo los dientes. Detrás salió una señora mayor, delantal raído y pelo blanco anudado. Un chistido bastó para tranquilizar al perro.
- ¿Sí?
- Buen día, estamos buscando a Ramón.
- No tá…
- ¿Sabe dónde podemos encontrarlo?
La señora dudó unos segundos, el perro nos volvió a mostrar los dientes y la señora lo pateó en las costillas, por lo cual el animal se metió en la casa. Acto seguido llamó a un chico que estaba adentro.
- Juancito…
- ¿Ah?
- Llevá los señores a lo del tío…
El chico se subió al auto sin protestar y nos guió en una nueva expedición por calles de tierra y montes hasta el galpón donde Ramón estaba trabajando de albañil. Juancito se internó en el galpón y salió caminando con su tío.
- ¿Ramón?
- Sí.
- Somos de Río Bravo, nos contactó Daniel, ¿le avisó?
- Sí, me dijo… ¿ustedes quieren saber algo de adentro?
Ramón, cuchara en mano, nos miraba de reojo. La cara manchada con restos de revoque, los pelos revueltos, negros y una camisa de fajina arremangada hasta los codos.
- Queremos saber si van a tomar alguna medida para recuperar el trabajo.
- Trabajo tengo –dijo señalando con la cuchara el galpón-, pero no sé para cuánto… ya se veía venir esto.
- ¿Qué?
- El cierre, o como sea que le llaman estos…hace meses que te llaman por tres días y te largan. Ahora nos largaron nomá…
- ¿Tienen pensado hacer algo?
- ¿Qué se puede hacer? Fuimos a Buenos Aires, hablamos con el gobernador, el intendente. La empresa ya nos dijo que no tiene nada que ver con nosotros…nada. Ahora depende de la Nación que nos manden la guita. Ya nos deben algunos meses, perdé cuidado que te la van a mandar.
- ¿Y el sindicato?
Ramón pareció rezongar para adentro, tragando bronca. Alguien se asomó desde el portón del galpón y Ramón le hizo seña de que esperase.
- ¿Prefiere que volvamos después?
- Es mi cuñado nomá…los del sindicato, cómo decirlo –dudó buscando las palabras-, son unos corruptos o unos hijos de puta. Vez pasada hicieron la comida por el día del trabajador ¿Quiénes estaban en la cena? Los capataces, mirá si vas a poder hablar tranquilo teniendo los jefes enfrente…y para colmo, ¿quiénes se ganaron los premios sorteados? ¡Ellos mismos! La comisión.
- ¿La comisión directiva?
- Todos. Ya les dijimos que no hagan más cenas porque no vamos a ir, pero nos prometieron que ellos no participan más de los sorteos para que sea más claro…tonces, ¿en qué quedamos? Nos dicen que no van a robar más, que volvamos. Es una joda…
- ¿Y el gobierno? ¿Cuál es la garantía horaria?
- Son doscientas horas a doce pesos la hora; dos mil cuatrocientos pesos… ¿ustedes creen que lo vamo a cobrar?
- ¿Y ustedes?
- No sé, les repito, todavía nos deben dos meses. El día que cerraron la planta el gerente nos llamó a todos y nos dijo que a partir de agosto íbamos a cobrar esa plata de la nación; todos contentos. El Ramón levantó la manito y preguntó, ¿y junio y julio? ¿Cuándo nos pagan eso? Todos empezaron a protestar, los del sindicato que estaban al lado mío, me querían comer. Si ellos saben cómo son las cosas, me vas a decir que no leen antes de acordar; ¡o corruptos o pelotudos!
- ¿Y si no les pagan?
- Algún quilombo se arma…igual la empresa quiere que renunciemos, no todos, algunos nomás, los bocones. A mí ya me dijeron tres veces que renuncie, que ellos me pagan lo mismo que un despido, como ellos no pueden despedir por un decreto, quieren que el Ramón renuncie, porque el Ramón es bruto pero no es pelotudo ni callado; yo digo mi verdad. Yo conozco mis derechos.
- ¿Es duro afuera de la planta?
- Uno hace changas, pero no es la cuestión, no todos pueden. Además, si esa plata se cobra, igual no alcanza. Uno que trabajaba en corral matando ganaba tres mil y se podía hacer extras, en la cinta otro tanto…hay compañeros con cinco hijos, ¿cómo van a hacer? ¿Y si no cobran? Además ¿cuántos pueden conseguir changas? Yo porque tengo a mi cuñado que me ayuda. Algunos pibes renunciaron y con esa guita se compraron un autito, le pusieron parlantes ¿y después qué?, ¿te vas a comer el autito? Esto ya lo vivimos en los noventa, renuncias y no conseguís más trabajo. No hay que dejarse engañar, tenemos que ser más vivos que ellos…

Desde el portón volvió a asomarse el cuñado, impaciente, por lo cual Ramón nos saludó y volvió al trabajo de pegar revoque. La brisa fría no cesaba, corría por la calle levantando apenas el polvo y moviendo los yuyos del campo de enfrente. Juancito estaba tirando piedras en un montecito a unos cien metros. Lo llamamos y desandamos el camino hasta su casa. Después cruzamos la ciudad hasta la ruta pero antes pasamos por la puerta del frigorífico. El mismo guardia, refugiado en una cabina minúscula del frío, cuidando que el polvo cubriera la playa de ingreso como un manto de abandono. Un manto áspero, volátil, que exhibe más el abandono de los hombres que el de la fábrica. Ese abandono cuida el guardia en su minúscula cabina, refugiado del frío.

Leer más...

martes, 10 de agosto de 2010

Eso de dar vueltas sobre lo mismo

Santa Elena


Eso de dar vueltas sobre lo mismo

Por Daniel Tirso Fiorotto*


La amenaza de desalojo a los colonos del campo El Quebracho y los despidos en el frigorífico. Novedades que ponen en evidencia la necesidad de revisar estructuras económicas y revertir la concentración.

Desde hace varios años los periodistas y otros trabajadores que debemos atender asuntos sociales, comunes, damos vueltas sobre lo mismo en la provincia de Entre Ríos.
Debe ocurrir en todos lados, pero los que conocemos más esta región, hablamos de esto, y en verdad esa monotonía, ese giro sobre los mismos caminos trillados nos termina desgastando si no estamos prevenidos. No diría que nos aburre, pero la reiteración de los mecanismos tal vez sí ayude a que muchos naturalicen el estado de cosas. Pierdan la capacidad de sorprenderse.
En algún punto nos dejamos arrastrar por la conveniencia de sectores de poder que necesitan pequeños cambios para que nada cambie, y mantenernos entretenidos en asuntos no prioritarios.
Esta suerte de cansancio es lo que nos provocan las noticias que llegan desde Santa Elena, capital de la corrupción, capital de la destrucción de expectativas, capital del abuso empresario.

Constantini mantuvo abierto 18 meses el frigorífico luego de la privatización, lo clausuró, pidió créditos al estado (al pueblo) y dejó un muerto de 100 millones de dólares (su deuda con punitivos).
Luego de mil gestiones de los trabajadores constituidos en cooperativa, con enorme esfuerzo y talento, el estado nacional decidió ceder la planta (coincidencias entre Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner y gobernantes locales) a uno de los empresarios más cuestionados del país, Sergio Taselli.
Y bien: en esos días nuevamente es noticia porque está despidiendo personal. El cuento de nunca acabar.
Los manejos turbios permitidos por los gobiernos en lo que fue la planta alimentaria más grande de la Mesopotamia, un frigorífico que en verdad reunía a diez fábricas juntas con más de 3.000 empleados, ya son un clásico en las tierras de López Jordán.
Y esa es una noticia, pero hay otras similares o peores.

El frigorífico y El Quebracho

Los que conocemos el estado de la provincia de Entre Ríos sabemos que aquí hace falta una profunda reforma agraria que involucre, en principio, un millón de hectáreas, para frenar y empezar a revertir el proceso de expulsión de habitantes, éxodo de campesinos, hacinamiento en los barrios, un monstruo entrerriano con varias caras. Y sabemos que los santaelenenses intentaron de mil maneras colonizar en forma más o menos equitativa, con oportunidades para varios, las tierras del estado, las tierras que los sectores político-empresarios no lograron rasguñar. Pero cada tanto nos enfrentamos de nuevo con lo mismo: lo poco que queda, eso poquísimo que queda, no será para repartir sino para acumular.

¿Qué más podríamos argumentar contra esta suerte de rapiña de los sectores concentrados de la economía que operan en connivencia con los políticos inescrupulosos?
La concentración de la tenencia y el uso de la tierra en Entre Ríos es una obscenidad. El economista Roberto Schunk estuvo a la vanguardia del reclamo de colonización, distribución, oportunidades para muchos. Pero hoy que es ministro de la producción ¿cuántas hectáreas tiene reservadas para la colonización? ¿Qué planes? ¿Un millón de hectáreas, cien mil, diez mil para empezar? Nada de eso. Schunk ministro no es el mismo que el otro Schunk economista, y a esta altura el economista debiera explicar por qué.

La oligarquía presiona, presiona, presiona, no quiere un poco, quiere todo. Y los políticos aliados dan y dan, ¿hasta qué punto? Dan, claro, y no gratis, porque es obvio que hay sectores de poder económico y sectores de poder político que se miman mutuamente. Son los que construyen la plutocracia, cuando no cleptocracia, y así se quedan todos atornillados al poder y al estatus quo por décadas. Algunos incluso vuelven dos, tres, cuatro veces a la gobernación, y en todos los casos garantizando favores a los grupos concentrados.

Con nombre y apellido

¿Qué grupos concentrados? Los que explotan el petróleo y venden los combustibles al por mayor y al minorista en una provincia tremendamente consumidora de combustibles; concentran la actividad de cabo a rabo porque así lo decidieron los políticos aliados que les permitieron hacer negocios propios con dineros públicos; y como si fuera poco son convidados a la búsqueda de petróleo y a la vez (para hacer bingo) se quedan con el manejo de los dineros del pueblo porque recibieron la concesión de lo que fue el banco del pueblo.
Es obvio que esta oligarquía debiera ser expulsada lentamente de la provincia, por los daños que provoca al tejido social, pero en vez de eso, resulta facilitada, beneficiada, premiada.
Los combustibles en manos de la española Repsol YPF y su socio Eskenazi, y la banca en las mismas manos. Pero pasa lo mismo que con el comercio en manos de Walmart y sus dueños, los estadounidenses Walton, la familia más rica del planeta. En vez del proceso lógico, que obliga a revertir esa tendencia al oligopolio y luego al monopolio, con el comercio minorista en manos de estadounidenses que venden manufacturas chinas y se convierten así en el emblema del país agroexportador, primario (de manual), dependiente por naturaleza; en vez de eso sus aliados, sectores de poder, los alientan a la expansión y les cambian las normas vigentes para que abran nuevas bocas, en comunidades como Paraná que, según expertos de diversas universidades (y sin nadie que los contradiga), están saturadas de multinacionales en el comercio.

Del verbo concentrar

Si el capitalismo es esto que se ve, la fase de concentración de las riquezas, oligopolios y monopolios y extranjerización y parasitismo a la enésima es ya un grado superior de este sistema, sólo posible con la formación de un grado de plutocracia y cleptocracia, como puede apreciarse. Y en Entre Ríos todo esto se expresa bien, ante la vista gorda de mucho intelectual, catedrático, pastor religioso, empresario, sindicalista, periodista, funcionario, político, poderoso de toda laya. Y con excepciones que son eso, excepciones.

Sigan los ejemplos que consolidan y explican la vulnerabilidad de la economía regional: el transporte de pasajeros de media y larga distancia (Derudder), el transporte urbano de pasajeros (Romero), el dragado y balizamiento (Jan de Nul) con una extensión de la concesión millonaria en este mismo año 2010 firmada por la presidencia… El tren (ALL), los puertos (Cargill-Agrenco), las cadenas asiáticas en el comercio a todas las escalas, compitiendo con la europea Carrefour y la estadounidense Walmart en el mercado minorista; el campo con el predominio de los negocios de Monsanto (semillas transgénicas, patentes, agrotóxicos), y Cargill y otras cinco firmas en la industrialización y las exportaciones; el campo con el predominio de grandes terratenientes propietarios, y grandes terratenientes usuarios del suelo (pooles): Blaquier (Estancia Centella de La Biznaga SA, grupo Ledesma) Grobocopatel (Los Grobo), Gualtieri, Elsztain, Soros, Salenstein, Werthein… Algunos de ellos dueños de los mayores shopping del país, y propietarios de bancos de primera línea que fueron privatizados (Hipotecario).
Y así la concesión de las rutas (Caminos del Río Uruguay S.A. de Construcciones y Concesiones Viales –CRUSA-, presidida por J. G. Insúa), la explotación extractiva del río (tres frigoríficos), la distribución de gas (Holding Intergas SA del italiano Ugo Ghezzi, con problemas entre socios)…

La extranjerización de la cúpula empresaria y la concentración son problemas que involucran a todo el país y han sido señalados por expertos de la economía. Pasa en la producción de cemento (Loma Negra), pasa en la producción de camiones con importaciones o con autopartes extranjeras; pasa en la siderurgia (Ternium Siderar, Techint, Rocca)… Aquí se nota esa tendencia abrupta y con resultados deplorables para las oportunidades de trabajo genuino, de empleo, de emprendimientos locales, de expansión demográfica equilibrada.

Elena, pobre Santa

Pero estos temas salieron solos, aceitados, con motivo de las novedades que llegan en verdad desde Santa Elena, en donde una firma (Tres Arroyos) pretende quedarse con más de mil hectáreas cedidas por el gobierno anterior, y los pastajeros resisten. Mientras que otra firma liderada por Sergio Taselli dispone cesantías de empleados al por mayor, en un frigorífico que es el emblema de las arbitrariedades del estado y de los privados, arbitrariedades al servicio de sectores amigos del poder y minando el espíritu solidario, cooperativo, de la población.
Hace pocas semanas leíamos, ya sin sorpresa, una amenaza de despidos masivos en boca de Taselli. “Esto no va más voy a cerrar el frigorífico, con esta gente no se puede… esto ya pasó hace tiempo, politizaron el frigorífico y se cerró y lamentablemente, va a volver a pasar”, dicen los medios locales que manifestó el empresario.
La semana pasada cumplió, echó al 20 % del personal. Son 30 obreros menos, y la firma adjudica la reducción a la crisis de la industria de la carne, tras el cierre de las exportaciones.
Como ocurrió en San José. Empresas que ganan millones, apenas entran en dificultades no van por sus reservas sino por sus trabajadores. Tras varios días de protesta, con cortes de ruta incluidos, los obreros consiguieron allí que el estado cumpliera la semana pasada con su promesa de un subsidio… Aspirina para sus males.
Véase que, como en Santa Elena, también el viejo frigorífico Vizental estaba en manos del estado por las acreencias, y fue entregado por los gobernantes a Swift Armour, para que luego lo adquiriera JBS, de capitales brasileños, con apoyo del presidente Lula da Silva.

Poco se habla de la extranjerización de la economía y la concentración de los resortes principales en pocas manos, como se habla poco de los pagos de la deuda externa fraudulenta y del sistema impositivo contrario al artículo primero de la Constitución (federal), y poco de la actual invasión europea en el Atlántico Sur, sobre territorios sudamericanos. El plan es perfecto y no funciona sin cómplices aquí.

En Santa Elena (un botón de muestra) mientras personas poderosas condenadas por la justicia por encabezar robos millonarios (desde el estado y en plena crisis de desocupación y hambre) caminan por las calles como cualquier hijo de vecino, los pastajeros, los trabajadores de la carne, todos renovaron su estado de zozobra, esa zozobra que los persigue desde hace décadas. No hay derecho.
Y no hay derecho a que nos hagan dar vueltas por décadas sobre lo mismo, por los mismos.

*Para diario UNO, Paraná

Leer más...

lunes, 9 de agosto de 2010

Algo cambia en la mujer que participa

En Paraná - Encuentro Nacional de Mujeres 2010


Algo cambia en la mujer que participa

Por Jesuana Aizcorbe


El año pasado, en la ciudad de Tucumán, miles de mujeres aclamaron Paraná como la sede del XXV Encuentro Nacional de Mujeres. Los Encuentros crecen año a año, y son un espacio ganado por las mujeres que lo protagonizan en cada lugar, luchando para que sus voces sean escuchadas, a través de una modalidad horizontal, abierta, democrática y participativa.

En cada Encuentro, las mujeres aprendemos juntas que nuestra situación de opresión no es un destino, contradiciendo una práctica social que nos es impuesta. Es en los talleres del Encuentro donde se recupera la voz de las que no tienen voz: compartir la común opresión de género nos conmueve profundamente. Descubrimos que el lugar que ocupamos en la familia y la sociedad tiene causas y responsables, y que puede ser modificado.

A la vuelta del Encuentro tenemos los mismos problemas que dejamos tres días antes, pero nuestra mirada cambia. Este año, el Encuentro Nacional de Mujeres se realiza en Paraná, los días 9, 10 y 11 de octubre.

La situación de las entrerrianas

Las mujeres de Entre Ríos sufrimos lo que sufren millones de mujeres en todo el país. Somos la quinta provincia en materia de femicidios. Durante el 2008, 14 entrerrianas fueron asesinadas, y más de 10 en 2009. La mayoría de estos crímenes siguen impunes.

Mujeres como Ramona Mariela Miño mueren todos los días por abortos clandestinos; quienes sobreviven muchas veces quedan mutiladas. Según las últimas cifras oficiales, durante el primer cuatrimestre de 2007 ingresaron a los hospitales de la provincia 482 mujeres por complicaciones a causa de abortos clandestinos; 103 de ellas era menores de 20 años.

Mujeres como Rita Cerrudo y LG de Hasenkamp son llevadas a situaciones como las que vivió Romina Tejerina y tantas otras en todo el país.

Muchas son violadas, abusadas, sometidas diariamente a violencia física, psicológica y económica. La mayoría de estos episodios son silenciados, o pasan a engrosar la lista de las denuncias que la policía no quiere tomar, responsabilizando a las víctimas de la violencia sexual y de género de su situación.

Irene Cabrol, la madre de Fernanda Aguirre, murió a principios de este año sin saber qué pasó con su hija, secuestrada hace casi seis años en San Benito por las redes de trata, a pesar de la lucha de su familia y del apoyo de todo el pueblo que la rodeó de solidaridad, enfrentando el silencio y la impunidad.

La ruta 14, la ruta del Mercosur, que atraviesa nuestra provincia, es tristemente conocida como la ruta de la trata, y Entre Ríos es considerada zona de “ablande” de las cientos de hermanas misioneras, chaqueñas, correntinas, santafecinas, paraguayas, que son sometidas a la esclavitud sexual. El único procesado por un delito de este tipo tuvo una condena que, lejos de ser ejemplar, es una burla para las mujeres esclavizadas por las redes de trata. El gobierno, muchos políticos y funcionarios policiales son cómplices de este flagelo o miran para otro lado, cuando no son un socio más de este negocio. En nuestro territorio hay habilitadas 101 whiskerías, donde mujeres como Marta Rodriguez encuentran en la muerte la única salida.

Muchas mujeres son explotadas, trabajando en situaciones muy duras, como las que viven diariamente las trabajadoras rurales, y las mujeres que trabajan en los hipermercados y en los frigoríficos de toda la provincia.

Y esto es sólo una pequeña muestra de la dura realidad que nos golpea diariamente a todas las mujeres, mientras el gobierno provincial no hace nada para cambiar esta situación.

Luchando para dar vuelta la taba

Pero las mujeres entrerrianas vamos construyendo los caminos para enfrentar esto entre todas, unidas, porque sabemos que solamente juntas podemos enfrentar lo que nos pasa.

Miles de compañeras docentes llevan adelante hace años una lucha inclaudicable por la defensa de la educación pública, enfrentando las presiones y los descuentos reiterados del gobierno de Urribarri, quien intenta hacer a los docentes responsables de garantizar la educación de nuestros gurises.

Mujeres que trabajan en la salud se ponen al hombro, todos los días, la atención de los pacientes, en un sistema de salud colapsado, y luchan por aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo.

Las mujeres de Gualeguaychú son protagonistas de la lucha contra la instalación de la pastera Botnia, a pesar de que algunas de ellas son acusadas por el gobierno nacional de delincuentes, judicializando un proceso de lucha que es un ejemplo para todo el país. No bajan los brazos y estrechan lazos con las mujeres que en todo el país enfrentan a estas empresas multinacionales que vienen a saquear nuestros recursos, destruyen nuestro medio ambiente y asesinan a nuestros hijos. Luchamos por la preservación del Acuífero Guaraní, una de las mayores reservas de agua dulce del mundo.

Las mujeres de la comunidad charrúa en Maciá resisten el desalojo de sus tierras, que pretenden ser utilizadas para grandes negocios inmobiliarios.

Las mujeres de la fábrica recuperada Ejemplar se pusieron al frente de la lucha, resistiendo el desalojo y defendiendo su fuente de trabajo.

Fuimos las primeras en enfrentar a la gendarmería en las rutas en el 2008, y encabezamos la lucha por un verdadero federalismo y por los pueblos del interior profundo.

Cada día son más las mujeres que ponen el cuerpo para enfrentar la crisis, y se hacen cargo de la difícil situación de no tener qué darle de comer a sus familias. Luchando todos los días por trabajo genuino y por condiciones de vida dignas; por no perder su tierra, sus fuentes de trabajo, defienden sus raíces y su cultura.

Trabajamos activamente por unir todas las luchas, por confluir para enfrentar estas políticas que no son nuevas, y que vulneran nuestros derechos. Tenemos una historia de más de diez años en la construcción de multisectoriales en toda la provincia.

25 Encuentros, en el año del bicentenario de la Revolución de mayo

Las mujeres entrerrianas invitamos a todas las mujeres del país a participar del XXV Encuentro Nacional de Mujeres en Paraná. Queremos celebrar juntas el bicentenario de la Revolución de Mayo, para levantar las banderas del federalismo, para devolver la tierra a sus verdaderos dueños, para hacer nuestra la herencia de Andresito, de Artigas, de Micaela Guyunusa, que luchó y dio su vida por ver libre a su gente.

A lo largo de veinticinco años, las mujeres construimos una herramienta para transformar nuestras penas y dolores en la fuerza para luchar y cambiar definitivamente lo que es hoy inevitable y necesario cambiar.

Leer más...

domingo, 8 de agosto de 2010

El "neomenemismo" y la entrega del patrimonio uruguayense

Cambia el discurso pero no las mañas


El "neomenemismo" y la entrega del patrimonio uruguayense

Por Santiago García


Como en los 90 con las privatizaciones, hoy las irregularidades pasan por las licitaciones y los emprendimientos de dudosa o nula utilidad. El caso del Mercado 3 de Febrero y la Terminal en Concepción del Uruguay.

Muchos de los que hoy nos gobiernan aplaudieron las privatizaciones de pie. El matrimonio Kirchner fue uno de los principales promotores de la entrega de la empresa YPF a manos privadas, recibiendo millonarios fondos cuyo destino todavía provoca airados reclamos. En nuestra provincia, algunos que ahora se cobijan bajo el manto del discurso nacional y popular, formaron parte de la fiesta menemista.

Tal es el caso de Miguel Marizza, quien con su constructora Caballi S.A. ha “ganado” una polémica licitación para quedarse con la Terminal de Ómnibus y la concesión por 50 años del Mercado 3 de Febrero de Concepción del Uruguay. Este "empresario que viene a invertir en la provincia", según los dichos del gobernador Urribarri, comandó la privatización de EPEER, como funcionario de Busti. El premio no se hizo esperar y pronto llegó, de la mano de Carlos Bastos, a ser funcionario de Dromi en Obras Públicas durante el menemismo. Allí fue procesado por negociaciones incompatibles con los deberes de funcionario público, en una causa que proscribió en abril de este año, antes de la licitación que ahora no ocupa. Sus abogados fueron Alberto Faes y Mariano Pinciroli, los mismos que asisten al sindicalista Luis Barrionuevo, autor de la frase insignia del menemismo: "tenemos que tratar de no robar por lo menos dos años".

El pasado miércoles 28 de julio, Caballi S.A. ganó una licitación de la que fue único oferente y autor de la iniciativa privada, para construir una nueva Terminal en un terreno alejado de la ciudad, propiedad de la firma Pietroboni. A cambio de esta obra de bajo costo, Marizza se quedará con la actual manzana de la Terminal, ubicada en el corazón de la ciudad, y la concesión del Mercado 3 de Febrero por 50 años, para instalar allí máquinas de póker electrónico. Hasta la elección del terreno genera sospechas, porque la empresa Pietroboni, dueña del mismo, que planea construir el polémico Puente a la Isla, comparte entre otras obras la renovación del Hospital Centenario de Gualeguaychú con Caballi S.A.

Neomenemismo nacional y popular

Lógicamente, todos estos proyectos cuentan con el aval de todo el oficialismo uruguayense, pasando por el vicegobernador Lauritto, el intendente Bisogni y, como quedó demostrado anteriormente, por el propio gobernador Sergio Urribarri. A pesar de los numerosos reclamos de la oposición, de organizaciones sociales y de la ciudadanía uruguayense (que se expresaron en la marcha por la falta de agua, en las silbatinas del 25 de mayo y en la indiferencia con el discurso de Bisogni del 9 de julio), se sigue avanzando viento en popa con estos emprendimientos que implican la entrega de quizás los más valiosos patrimonios de la ciudad.

Alguna vez, Martínez de Hoz elogió a Menem por continuar con la política económica de la dictadura, bajo condiciones democráticas. Actualmente, el ex emperador riojano debe admirar a este gobierno que continúa con el plan de entrega y corrupción, pero con el discurso de "Bombita" Rodríguez. La deuda externa como instrumento de sumisión al imperialismo, el latifundio y la extranjerización de la tierra, más los favores a empresas extranjeras o de testaferros locales (Conarpesa, los trenes chinos, Telefónica, Barrick Gold, y siguen las firmas) son las pruebas de que vivimos tiempos de neomenemismo. ¿Hasta cuándo?

Leer más...