viernes, 25 de junio de 2010

El agua bajo el puente

Río Bravo debate

El agua bajo el puente


Convencidos de que la lucha del pueblo de Gualeguaychú contra la contaminación finlandesa del río Uruguay no es un tema impuesto por la agenda de los grandes medios de “comunicación”, sino un grito urgente, masivo y necesario; nos metemos de lleno en el debate. Seis periodistas de la provincia discuten, convocados por Río Bravo, las implicancias y consecuencias de esta pelea. Y van más allá: la reforma agraria, la hipocresía, los ideales de Artigas, las miserias del progresismo y de los gobiernos en las dos orillas, la poesía, el río, las denuncias, los sueños, el glifosato, UNASUR, la vida y la muerte; se entrelazan y se disputan su lugar en estas seis voces, a veces coincidentes, a veces disonantes. Pase y vea…
Por: Daniel Tirso Fiorotto, Mauricio Castaldo, Américo Schvartzman, Santiago García, Pedro Aguer, Alberto Dorati.


Para acceder a las notas:

- “¿Víctimas también del maximalismo?”;

Por Daniel Tirso Fiorotto – Redacción Río Bravo.
Control estricto a corto plazo, relocalización futura, profundo cambio económico y social en la región: quizá se pudo explorar con más convicción ese camino que algunos visualizaban y alguna vez sintetizamos bajo el título “sacarle flores a la derrota”, en homenaje a la “Redota” porque fue en una fecha que recordaba el Grito de Asensio. Pensar que nadie iba a salir herido de esta contienda es un tanto infantil. También es un tanto precario sostener que lograremos nuestras metas, trabajo para muchos y ambiente sano, sólo resistiendo contra Botnia. Los protagonistas de esta historia son conscientes de ello…

- “La pasta de la Quinta Columna Progresista”;

Por Mauricio Castaldo – especial para Río Bravo.
La lucha de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú abrió una nueva etapa en la historia regional y sudamericana. A través de la acción popular directa ha puesto fuertemente en discusión el modelo hegemónico de contaminación y saqueo, y ha abierto un camino de lucha ambiental anticapitalista. Frente a esta lucha democrática, el progresismo berreta liberal postmoderno es un progresismo que ahora utiliza letra de Onganía para atacar judicialmente a los ambientalistas entrerrianos...

- “Corte al corte: no podía terminar de otra manera”;

Por Américo Schvartzman – especial para Río Bravo.
El mismo pseudoprogresismo que la alentó en una medida poco razonable, concluyó su relación con la Asamblea de Gualeguaychú acusándolos ante la justicia por delitos gravísimos. La denuncia no es sólo penal, sino también civil, para hacerles pagar los daños causados desde 2006. El gobierno eligió criminalizar la protesta social en el momento de mayor debilidad de la Asamblea , en una muestra de la oportunista e irresponsable improvisación con la que manejó el conflicto. Como si de un actor más se tratara, y no del encargado de llevar adelante las políticas públicas de la Argentina , el Poder Ejecutivo Nacional se presenta como querellante…

- “Gualeguaychú les quitó la careta”;

Por Santiago García – Redacción Río Bravo.
La histórica lucha del pueblo de Gualeguaychú puso en evidencia el doble discurso del Gobierno. Cuando necesitaban votos, apoyaron a la Asamblea Ambiental con discurso combativo y etiquetaron el conflicto como “una causa nacional”. Hoy que le deben a Mujica la presidencia de la UNASUR , criminalizan al pueblo entrerriano mientras la empresa finlandesa arruina el medio ambiente…

-“Ecos de la negligencia”;

Por Alberto Dorati.
Las aguas mansas del Río Uruguay siguen su recorrido y acarician por igual sus riberas. El protagonista de tanto conflicto, pareciera ignorar toda esta parafernalia de movilizaciones, juicios, críticas, peleas y enfrentamientos. Para él no existen las fronteras, ni los intereses de soberanía, ni los efectos socio económicos negativos. El río de los pájaros sólo siente que algo está cambiando en su seno y que su agua dulce y fresca se descompone… Las valiosas movilizaciones que se han producido en defensa del ambiente, en Esquel, Gualeguaychú, Andalgalá y muchos otros, hacen resurgir la esperanza de un futuro ampliamente comprometido con este valor esencial para la vida…

Cinco años después
Por Julio Majul – para Río Bravo
El gran mérito de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú fue, en 2005 en especial, dar un grito de alerta furioso sobre la depredación del medio ambiente. No creo que haya más mérito que ese.

- “El ejemplo de Gualeguaychú”;

Por Pedro Aguer – especial para Río Bravo.
La lucha contra BOTNIA es ya un símbolo de la lucha de un pueblo que enarboló la Bandera del Federalismo y advirtió sobre los riesgos de una pastera sobre el Río de los pájaros. Pero el negocio estaba en marcha y avanzó, llevándose por delante las razones científicas, ni qué hablar de las humanitarias. El medio ambiente debe ser política de estado. Las disculpas no caben. Un estadista debe hacerse cargo cuando, ejerciendo como gobernante, en su país es contaminado el aire o el agua, o se saquean sus recursos naturales…

Leer más...

domingo, 20 de junio de 2010

Memoria de una patriada

Junio de 1956


Memoria de una patriada
Por Claudio Guido Puntel

General Juan José Valle


“La Patria es un amor en el umbral,
un pimpollo terrible y un miedo que nos busca:
no dormirán los ojos que la miren,
no dormirán ya el sueño pesado de los bueyes”.

(Marechal)

“…llamamos a la lucha a todos los argentinos que (…) quieren y defienden lo que no puede dejar de querer y defender un argentino: la felicidad del Pueblo y la grandeza de la Patria, en una nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana. ¡VIVA LA PATRIA!", decía la proclama redactada por los generales Juan José Valle, Raúl Tanco y el escritor Leopoldo Marechal para ser difundida el 9 de junio de 1956.


La noche del 9 de junio

Aquel 9 de junio a la noche, en el departamento del fondo de la casa de don Horacio di Chiano, partido de la Florida, un grupo de hombres reunidos alrededor de un enorme receptor a válvulas esperaba escuchar, algunos la pelea de Eduardo Lausse y otros, la lectura de aquella proclama revolucionaria del Movimiento de Recuperación Nacional. Pocos minutos después del nocaut ocurrido en el tercer round, oyen pasos apresurados en el frente, golpes de culata en la puerta, voces que gritan “¡Policía!”, una patada que derriba una puerta y alguien que exige a gritos: “¿dónde está Tanco?”. La mayoría de aquellos hombres no conocía a Tanco; algunos, ni siquiera de nombre.
Poco antes, en Avellaneda, varios civiles comandados por el coronel Irigoyen y el mayor Costales habían intentado instalar en la Escuela Industrial de calle Paláa un transmisor para irradiar la proclama. El intento fue abortado por decenas de policías que irrumpieron y los llevaron detenidos.
Ambos grupos recibieron el mismo trato: interrogatorios, torturas y fusilamiento. Los del comando de Avellaneda, incluido Mauriño, un muchachito de 14 años, fueron fusilados en la Unidad Regional de Lanús. Los de la Florida, en un basural de José León Suárez, bajo el frío de la madrugada y por la espalda.

Restauración oligárquica - imperialista

El golpe de 1955, vino a derribar ladrillo por ladrillo la medidas nacionales y populares que el pueblo había conquistado durante el gobierno de Perón, fruto de décadas de lucha. Abolieron la Constitución del 49, “con el evidente propósito inconfesable de abolir disposiciones como las del artículo 40 que impiden la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales” (proclama de Valle). La “Fusiladora” de Lonardi, Rojas y Aramburu, acentuó la dependencia del país, al anudar lazos con el FMI y el Banco Mundial. Favorecieron la concentración y centralización del capital en la industria, el comercio y las finanzas. Eliminaron las restricciones al latifundio. Profundizaron la explotación y opresión de los trabajadores y el pueblo. Restauraron relaciones atrasadas de producción en el campo. Perjudicaron a amplios sectores de la burguesía nacional.
Aquellos hombres del Movimiento de Recuperación Nacional, conjurados en 1956, estaban ejerciendo el deber patriótico de resistirse a la tiranía.

El levantamiento

“En junio de 1956, el peronismo derrocado nueve meses antes realizó su primera tentativa seria de retomar el poder mediante un estallido de base militar con algún apoyo civil activo”, escribió Rodolfo Walsh. El levantamiento debía estallar a las 11 de la noche en varios lugares del país, entre los cuales, Campo de Mayo y Avellaneda serían dos puntos clave. La lectura radial era la señal esperada para que los grupos organizados en el conurbano bonaerense y la capital iniciaran las tareas revolucionarias.
En Campo de Mayo, hombres del ejército comandados por los oficiales Berazay, Cortínez e Ibazeta, secundados por varios suboficiales, ingresaron a la guarnición. Pero el movimiento estaba infiltrado por los servicios de la dictadura – Valle lo comprendió casi enseguida, como denunció en su carta a Aramburu – y Berazay defeccionó inmediatamente al ingreso y pasó a servir a la represión de sus compañeros. Los oficiales recibieron juicio sumarísimo y fueron condenados a la cárcel; pero desde Casa Rosada se ordenó el fusilamiento. La orden fue cumplida a la madrugada del lunes 11 en los patios de Campo de Mayo.
En La Plata, los revolucionarios comandados por el teniente coronel Cogorno tomaron el Regimiento 7 de Infantería. Aislados, fueron derrotados horas después y allí mismo fusilados, Cogorno y Abadie.
Hubieron otros focos de levantamiento en la Escuela del Ejército de Constitución y en el Regimiento 1 de Patricios que se encuentra en Palermo. La respuesta de la dictadura fue la misma: represión y fusilamiento; a los primeros, en el patio de la misma escuela y a los patricios, en la Penitenciaría Nacional.

Fue en La Pampa

La proclama fue difundida por los micrófonos de Radio nacional La Pampa. Allí, dirigida y organizada por un soldado del pueblo, el teniente coronel Adolfo Philippeaux, la revolución triunfó sobre la base de la movilización y el armamento del pueblo. Fue organizada una fuerza clandestina con base entre los obreros rurales y los sectores humildes de la población. Con la toma del cuartel y de la policía se permitió un amplio reparto de armas.
Así, la rebelión pudo imponerse, deponiendo al gobernador de la dictadura y reinstalando al gobernador democrático que había sido derrocado por el golpe del 55. Además, fue restaurado el Superior Tribunal de Justicia que la Legislatura había elegido y volvieron a sus funciones los intendentes, concejales y legisladores provinciales elegidos por el voto democrático.
Fue la primera vez en la historia moderna argentina en que un levantamiento militar estuvo dirigido a reponer las autoridades legítimas y no a deponerlas. En la Pampa, con hombres como Philippeaux, Aquiles Regazzoli, el dirigente de FATRE-UATRE, Oscar Mussio y la confianza en la acción del pueblo y los trabajadores, el objetivo se cumplió íntegramente.
“En el único lugar en donde la revolución triunfó fue en La Pampa, en el resto del país fue un fracaso. En realidad, creo que ese fracaso se debió a que en los demás lugares no confiaron en el pueblo. El acierto que tuve para poder cumplir con éxito la sublevación –aparte de haber conspirado para ello– fue trabajar con mucho cuidado con los grupos de inteligencia. Mi idea era armar al pueblo peronista. No se puede hacer una revolución sin armas…”, explicaba Philippeaux.

Juan José Valle

"Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Nosotros defendemos al Pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría…”, escribió en una carta a sus ejecutores el General Juan José Valle. Pocas horas antes, prófugo, derrotado y perseguido por los fusiladores, se presentó ante el asombro de los concurrentes en el velatorio de un camarada fusilado el día anterior. Valle, fiel a los que le fueron fieles, quiso estar con los suyos hasta después del fin.
La dictadura anunció públicamente que suspendería los fusilamientos si el general revolucionario se entregaba. Para evitar la prolongación de la matanza, Valle se entregó. Esa misma noche lo trasladaron a la Penitenciaría donde fue fusilado. Como los otros 26, fusilado por ser fiel a su pueblo y su patria, porque su ética y compromiso le impedían avalar la entrega.
Su figura y la de sus compañeros, “crecerá justicieramente en la memoria del pueblo, junto a la convicción de que el triunfo de su movimiento hubiera ahorrado al país la vergonzosa etapa que le siguió” – decía Rodolfo Walsh en Operación Masacre.

Leer más...

sábado, 19 de junio de 2010

Las prioridades cambiadas

Avanzan las “Mega Obras” en una ciudad abandonada


Las prioridades cambiadas



Por Santiago García



Mientras el Puente a la Isla y la Nueva Terminal son la obsesión del oficialismo uruguayense, la ciudad padece carencias vergonzosas que generan muchísimo malestar.


Los delirios estratosféricos en una escuela pobrísima de un tal Carlos Saúl Menem, ocupan quizás las páginas más tragicómicas de nuestra historia reciente. Aquel ex presidente, hoy comodín del kirchnerismo en el Senado, se atrevía a hablar de una Argentina primermundista con niveles de desocupación escandalosos. Su influencia en la clase dirigente fue tan grande (aunque ahora todos se hagan los distraídos), que todavía tiene quienes lo homenajean casi sin querer a diario.

El vicegobernador José Lauritto y el intendente Marcelo Bisogni, tienen la costumbre de hacer pomposos anuncios a una Concepción del Uruguay que les reclama lo básico. El proyecto más ambicioso de ambos, es el Puente a la Isla del Puerto. Esta obra con un costo de más de 100 millones de pesos, consiste en construir un enlace a una isla costera, con el objetivo de que la ciudad desborde de turistas. La empresa Lemiro Pietroboni ya recibió por lo menos 15 millones de pesos, y ha comenzado con la tala de árboles, avanzando con una obra que tendrá un impacto ambiental irremediable, y que para colmo es “poco viable” según reconocidos arquitectos uruguayenses.

Mientras tanto, del otro lado de la ciudad, existen barrios como Cantera 25 o San Isidro, que esperan la construcción de una Defensa Norte, que los proteja de la próxima crecida. O en La Rural , por ejemplo, que esperan el asfaltado de sus calles, que son intransitables en bicicleta. Ni hablar de los vecinos de San Vicente, “olvidados desde hace un Bicentenario” según reclaman, que viven en una cloaca a cielo abierto y esperan que de una vez por todas se concrete el entubado tantas veces prometido.

Otro de los emprendimientos que apoya el oficialismo local, es el “Mega Proyecto Turístico”. Bajo ese rimbombante nombre, se oculta la entrega de la manzana de la actual Terminal de Ómnibus, ubicada en el corazón de la ciudad, y la concesión por 50 años del Mercado 3 de Febrero, que es un histórico espacio recuperado para la cultura en pleno centro de la ciudad. A cambio de tamaña oferta, el municipio recibiría una Terminal Nueva, ubicada muy lejos del centro de la ciudad, y del lugar hacia donde crece Concepción del Uruguay. Para colmo de males, seguramente será un tinglado de muy bajo costo, como fueron construidas en Gualeguaychú y Gualeguay.
La empresa que presentó el proyecto, y tiene las mayores posibilidades de ganar la licitación, es Caballi S.A., propiedad de Miguel Marizza. Este empresario es un ex funcionario bustista y menemista, partícipe de la privatización de EPEER, procesado junto a Bastos, mano derecha de Dromi, por su accionar en Obras Públicas durante el menemismo. Esos son los “empresarios que vienen a invertir en la provincia”, al decir del gobernador Sergio Urribarri.

Lamentablemente, los uruguayenses vivimos otra realidad. Hay barrios como María Auxiliadora que no tienen agua durante todo el día en verano, y poca presión en invierno. Los vecinos del Viejo Basural sufren, por culpa de la falta de saneamiento, niveles de contaminación que provocan enfermedades y muertes. Otro tanto para Cristo de los Olivos, y hay una lista muy larga. Como en el Reino del Revés, donde “un ladrón es vigilante y otro es juez”, aquí las cosas están totalmente torcidas. Los funcionarios hablan del polo turístico y de la ciudad pujante, y nosotros pidiendo que salga agua de la canilla y se lleven la basura. Si no es mucho pedir.

Leer más...

¿Está todo bien?

Un análisis de 6,7,8


¿Está todo bien?

Por Ignacio González Lowy



Desde esta humilde sección de análisis sobre el trabajo de los “medios” de difusión y sus trabajadores, nos proponemos analizar qué es lo que tiene el programa 6,7,8 (canal 7, tv pública) que lo hace ser uno de los programas políticos más vistos y comentados de la televisión argentina.

Para el que no sepa de qué estamos hablando: 6,7,8 es un programa de análisis y discusión sobre el trabajo de los medios masivos de “comunicación”, que se emite por el canal 7 del Estado nacional. Originalmente se llamó así porque consistía en que 6 periodistas (en ese entonces conducidos por María Julia Oliván, que huyó y fue reemplazada por Luciano Galende) debatían por el canal 7 a las 8 de la noche. El programa es abiertamente oficialista y, en eso (nobleza obliga), no suelen andar con medias tintas: asumen la defensa del gobierno nacional y de todos los gobiernos provinciales y municipales que respondan a éste, sin importar en absoluto la procedencia, historia, ideología ni intereses económicos por detrás de los mismos.

En pocos años, a fuerza de retroalimentación en el resto de los medios oficiales (y de los medios “privados” pero dependientes de la publicidad oficial), este programa fue creciendo en popularidad e influencia. Militantes, dirigentes, periodistas e intelectuales kirchneristas comenzaron a tomarlo como referencia y a tomar de él la agenda y la línea para el análisis y la discusión del día a día de la política nacional e internacional. Sus ataques a todos los periodistas, intelectuales y dirigentes que no comulgaran con el kirchnerismo, hicieron mucho también para colocarlo en el centro del debate en un país que, cabe reconocerlo, no estaba muy acostumbrado que digamos a los debates políticos en la televisión.

Aportes

¿Pero qué es lo que hace que 6,7,8 haya pegado tamaño salto? Empecemos por los reconocimientos:
- 6,7,8, entre mucha carne podrida que tira y burdas operaciones de prensa que motoriza, también dice algunas cosas ciertas. Obviamente, teniendo enfrente a ciertos especialistas en la tergiversación y el periodismo sirviente de algunos de los intereses económicos más concentrados del país, como el grupo Clarín; no le cuesta mucho encontrar flancos débiles por dónde pegar, patrañas que develar, bochornos periodísticos de los que mofarse y comentaristas dinosaurios de los cuales diferenciarse.
- 6,7,8 incorpora a la agenda periodística temas que ésta hace mucho tiempo viene excluyendo. Lo hace con una línea oficialista y muchas veces simplista, pero lo hace. Temas que Clarín y compañía ignoraron olímpicamente durante siglos, 6,7,8 los pone sobre el tapete y con eso se gana muchos puntos en la consideración de un público harto de que la prensa le esconda buena parte de “la realidad”. De hecho: el programa ha hecho un buen aporte al descrédito de ciertos “periodistas” de renombre, frente a un público que solía “respetarlos” por el aura de seriedad que les daba la patente de “independientes” que les colgaban en las empresas privadas de difusión para las que trabajaban. 6,7,8 rompe con la idea de “neutralidad” y se asume como periodismo militante, y eso (en un país donde la hipocresía parece ser el rasgo distintivo del periodismo) es un avance.
- finalmente, 6,7,8 encontró cómo tratar los temas políticos de un modo ameno, dinámico, hasta entretenido; algo que no podrían hacer jamás, ni aunque lo intentaran con todas sus fuerzas, los picapiedras de Morales Solá, Mariano Grondona y Eduardo Van der Kooy.

Doble discurso

Ahora bien, y sin caer en acusaciones fáciles (como los supuestos sueldos exorbitantes de los panelistas o el paso por Clarín durante la dictadura del yo-me-rasgo-las-vestiduras Orlando Barone), también se puede decir que:
- 6,7,8 peca de una obsecuencia respecto del gobierno que llega a provocar náuseas. Parado en la idea de que hay que defender al gobierno, al que califican de “nacional y popular”, es capaz de minimizar problemas que si no ocurriesen en Argentina se considerarían gravísimos, y de burlarse de cualquier denuncia en vez de contestarla o ensayar un mínimo grado de autocrítica. Así, las coimas, el punterismo y el clientelismo, las mafias y el sindicalismo a espaldas de los trabajadores; todo se vuelve justificable, porque sospechar y aceptar cualquiera de estas denuncias es “hacerle el juego a la derecha”.
- 6,7,8, en ese mismo sentido, elude discutir los problemas reales. Cualquier denuncia contra el gobierno es desviada a una denuncia contra el denunciante, amparándose en que efectivamente muchas veces el denunciante es también un actor de prontuario non sancto. De este modo: si Clarín critica el costosísimo viaje a Sudáfrica de barrabravas en el avión en el que viajó la selección nacional, será porque TyC Sports ya no tiene el negocio de la televisión exclusiva del fútbol. Es muy probable que sea así; ahora: ¡los barrabravas viajaron en ese avión igual! Si Juan es un violador y Luis lo denuncia porque Juan no quiso comprar su silencio con $2.000; Luis será un extorsionador… ¡pero eso no exime a Juan de ser un violador!
- 6,7,8 reproduce el doble discurso del gobierno: acusa a Clarín de no permitir el debate real, pero tampoco lo permite. Así, 6,7,8 discute con TN acerca de cómo hay que hacer para pagar la deuda externa (si con las reservas del Banco Central o con otros fondos del presupuesto nacional), pero nada dice acerca del reclamo histórico de todos los movimientos del campo nacional y popular de suspensión e investigación del pago de la deuda externa ilegítima. Del mismo modo, el programa critica al multimedio por no haber cubierto la marcha de los pueblos originarios encabezada por Milagro Sala y diversas organizaciones oficialistas, el 20 de mayo pasado; pero no dice una palabra ni dedica una imagen a la marcha de los pueblos originarios que hicieron las organizaciones no alineadas con el gobierno nacional, el pasado 19 de abril.
- 6,7,8 se olvida de la historia cuando le conviene. El programa que hace bandera de la memoria, denuncia el modo en que los medios masivos no tomaron nota de los elogios de Bill Clinton a la economía argentina. ¿Se olvidan los periodistas progres, nacionales y populares, de lo que decían hace 10 años acerca de qué significa que un dirigente político yanqui del peso de Clinton elogie nuestra economía? Por las dudas, un ayudamemoria: neoliberalismo, dependencia, servilismo, cipayaje… ¿les suenan estas palabras?

Alegrías

Por último, un pedido. De repente, para los intelectuales y artistas que agrupa el programa, como panelistas y (muchas veces) como invitados, la vara para medir de qué lado está cada uno, ya no es izquierda/derecha, nacional/antipatria, popular/gorila, liberal/estatista; sino buena onda/mala onda. TN, por ejemplo, ya no es reaccionario, ni golpista, ni siquiera oportunista: es mala onda. El clima festivo que 6,7,8 busca instalar (como contraposición al clima de “crispación” y bronca que supuestamente inventa Clarín), con las fotos con el pulgar para arriba y la música de fondo de los Auténticos Decadentes o cualquier tema que diga que éste es un “beautifoul world”, es lamentable. No porque uno sea un amargo, pero sí da pena o bronca ver cómo olvidan estos muchachos que la alegría que reclamaba Arturo Jauretche o la ternura que recomendaba el Che, eran la alegría y la ternura en y de la lucha; no las de la complacencia, el mirar para otro lado y el “no te metás”. Porque si la tristeza puede ser una anteojera que no nos permite ver correctamente la realidad, la alegría forzada, impuesta y hasta fingida, más que una anteojera puede ser una venda… y huele mucho, pero mucho, al olor del famoso fantasma de “los ‘90s”.

Leer más...

martes, 15 de junio de 2010

No está muerto quien negocia

Detrás del “Peronismo Federal”

No está muerto quien negocia
Por Martín Tactagi


La reunión del peronismo federal volvió a juntar a los caudillos que vienen dirigiendo los cursos del país desde quince años unos y treinta otros. Se pelearon, se acusaron y volvieron a juntarse. Nada que una negociación no pueda arreglar. Río Bravo investigó quienes han sido los sectores empresariales que los acompañaron en estos últimos diez años para saber hacia dónde piensan llevar el curso del país si fueran gobierno en el 2011.
La reunión del peronismo federal realizada el 10 de junio del corriente, ha despertado toda clase de epítetos que van desde la descalificadora frase de Pino Solanas (“Dios los cría y el Diablo los junta”) hasta el fervoroso apoyo de los peronistas anti K. Es cierto que la reunión realizada en el despacho de Adolfo Rodríguez Saá, no sólo reúne una parte del pasado de la política Argentina sino también algo del presente y, probablemente, mucho del futuro. Por nombrar sólo algunos de los asistentes, mencionaremos a: Carlos Reutemann, Eduardo Duhalde, Mario Das Neves, Felipe Solá, De Narváez, Carlos Verna, Jorge Busti, Juan Carlos Romero, Ramón Puerta, Miguel Ángel Toma y, desde luego, Adolfo Rodríguez Saá.
Se podría decir que el arco opositor es bastante amplio, heterogéneo y federal. Sólo faltan dos nombres, hoy opositores, que quedarían bien plantados en la foto; Macri y Menem. El primero está negociando su ingreso al arco de opositores peronistas (pese a que Busti ya expresó su desacuerdo con la sumatoria del hombre PRO) y el segundo es el personaje político más denostado por los presentes en la reunión, aunque muchos fueron menemistas mientras el riojano fue una especie de semi dios argentino, e incluso la gran mayoría (Kirchner incluido) le deben cierto paternalismo político.
Ahora bien, lo que nos interesa de esta foto son los intereses que representan o supieron representar. Cuando se habla de elecciones, no sólo se habla de candidatos, también se habla de proyectos políticos económicos. Son los empresarios desde la sombra quienes pagan las campañas electorales para después percibir la retribución del Estado. Recordemos la anécdota de Reutemann cuando renunció a su candidatura presidencial en el 2003: “…cuando le pregunté a Duhalde quién ponía la plata, me contestó que me iba a enterar el día después de que asumiera. En esas condiciones no se puede ser presidente…” Así las cosas, un breve pantallazo de quiénes son los que están detrás del grupo en cuestión, tal vez nos ayude a saber para dónde iría el país si fueran ellos los ganadores del 2011.
El principal candidato por peso, historia y poder es Eduardo Duhalde. No sólo es quien puede ganar la madre de todas las batallas, o sea la provincia de Buenos Aires, sino que además es el padre del actual modelo económico. Fundador en el 2001 del “Movimiento Productivo Argentino”, donde se nuclearon sectores empresariales (como CAME y UIA), sectores del campo (FAA, SRA, CRA), partidos políticos y Raúl Alfonsín entre otros, se fue consolidando como el tejedor de una alianza política económica de peso. Desde entonces hasta aquí, la entidad viene desarrollando actividades y promoviendo los debates que deberían convertirse en políticas de la producción. Para esto, dicen desde su página Web, habría que retomar los ideales de la generación del ‘80 (Julio A. Roca) y construir un país sólido que inspire confianza a los inversionistas. Vinculado a este grupo están el ex ministro Lavagna, el ex gobernador de Bs. As. Ruckauf, Martín Redrado, Jorge Pedro Busti y Eduardo Buzzi, entre otros.
Busti fue el responsable del lanzamiento del Movimiento Productivo Argentino en Entre Ríos, el 15 de agosto del 2008, en el teatro 3 de febrero, en Paraná. En la oportunidad, Busti aclaró que la presentación del Movimiento no tenía intencionalidad política alguna, ya que no había elecciones a la vista. En plena lucha agropecuaria, lo que buscaban era no sólo diferenciarse de la política Kirchnerista - Urribarrista respecto al agro, sino establecer las bases de un edificio que hoy comienza a tomar forma en el tablero electoral. Busti no estaba mirando el 2009 como muchos pensaron sino el 2011.
El Movimiento también trazó lazos con la Asociación de Empresarios Argentinos que mantiene, desde el empresariado, una disputa fuerte con Kirchner. A diferencia de la UIA de Méndez, más vinculada al oficialismo, la AEA reúne a sectores cuya dependencia de las importaciones se ha visto perjudicada por las barreras impenetrables de Guillermo Moreno. En la pelea con el gobierno nacional, los empresarios se reunieron con el presidente de la corte suprema Lorenzetti, con el objetivo de obstaculizar la “ley de medios” impulsada por el oficialismo. Tras la reunión, Kirchner presionó al grupo tratando de aislar a su presidente Héctor Magneto, Ceo del diario Clarín y enemigo público de los Kirchner desde el 2005. La presión surtió efecto cuando los negocios que mantienen empresarios del grupo con el Estado comenzaron a tambalear. Así, el vicepresidente de la entidad, Luis Pagani, propietario de ARCOR y vicepresidente de AEA, estaría pensando en renunciar, mientras otras cinco empresas lo hicieron casi de forma inmediata: Cemento Loma Negra (ex Fortabat, hoy a cargo de un grupo brasileño de enorme peso, con contratos en la obra pública de Argentina), Gas Natural BAN, TBA (Concesionaria de trenes Metropolitanos), SANCOR (empresa láctea salvada de la quiebra por la intervención del gobierno en el 2007 con su vínculo con Venezuela) y PETROBRAS.
Pero pese a las deserciones, la entidad hoy representa a uno de los agrupamientos anti K de mayor peso económico en la Argentina. No obstante, los grupos económicos nunca se caracterizaron por comportarse como esposos fieles, sino por el contrario, el amor dura mientras la llama de los negocios esté viva. Esto explica la reciente reunión que Duhalde mantuvo con Carlos Pedro Blaquier (Ledesma), banqueros como Juan Bruchou (Citi), Guillermo Cerviño (Comafi), Gerardo Werthein (Telecom) y Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio); industriales como Héctor Méndez, Miguel Acevedo, Federico Nicholson, y el rabino Sergio Bergman. Como puede verse, entre los nombres cercanos al ex presidente Eduardo Duhalde están Héctor Méndez y Werthein, también cercanos al gobierno, de la misma manera que Gregorio Chodos (Cámara de la Construcción ) fuera miembro del Movimiento Productivo Argentino, hoy cerca del gobierno K (su hijo, Sergio Chodos, fue quien tuvo a su cargo el proceso de estatización K de los fondos del Anses). Todo hace pensar que frente a las elecciones, la mudanza de un bando hacia otro irá disminuyendo, ya que echada la suerte, cada grupo deberá apostar las fichas a su candidato.
Lo fundamental respecto a lo que rodea al grupo del Peronismo Federal está puesto en lo que expresó la devaluación del 2002: dólar alto, costos de producción bajos, y los deberes con los organismos internacionales bien hechos. En otras palabras, convertirse en gerentes eficaces de un sector de la economía agro exportadora que compita con precios bajos en el mercado mundial. Pocas diferencias con el gobierno actual, incluso mantendría mucho de los lazos establecidos por el gobierno. Si usted es peronista y en algún momento se ilusionó con medidas peronistas, quédese tranquilo que aquí no va a ocurrir nada de eso: las industrias privatizadas seguirán en manos privadas, el mercado del agro seguirá en manos privadas, la explotación agrícola seguirá el curso de concentración en pooles de siembra y la economía concentrada para administrar dichos negocios. Todos odian a Menem, ¿pero cuál es la diferencian que tienen con él?

Leer más...

lunes, 14 de junio de 2010

Una voz que rescata a las mayorías silenciosas de nuestra revolución

Palabras de una docente santafesina



Una voz que rescata a las mayorías
silenciosas de nuestra revolución

(Cuadro de autor anónimo, propiedad del Museo Histórico Provincial de Jujuy)


Queremos dedicar un espacio a compartir unas palabras acerca de la Revolución de Mayo escritas y dichas por una docente Santafesina. Se trata de la profesora María Rosa Peña, de la ciudad de Reconquista, quien tuvo a su cargo el discurso central del acto que se realizó en la Plaza 25 de Mayo de aquella ciudad del norte de Santa Fe.

Pueblo de Reconquista:
Llegó el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Desfiles, banderas y fanfarrias. Y vendrán, por supuesto que deben venir, los épicos discursos a acariciar el pensamiento mágico de los argentinos. Y me resisto a hacer lo mismo.
Así que no me detendré a expulsar al alicaído Virrey, ni a resucitar pregones coloniales. No pintaré nuevamente el Cabildo, ni escribiré libertad con mayúsculas en forma prolija.
Prefiero transitar por los túneles, escuchando otras voces que vienen desde la recova. Pisar los adoquines de las calles porteñas, y detenerme frente a un criollo cansino que llega con sus bueyes desde el bajo.
No pretendo ser la voz del Cabildo.
Quiero estar cerca del puerto, blanqueando, con las lavanderas, las ropas en el río.
Mayo, en su situación fáctica y puntual del 18 al 25, la famosa Semana de Mayo de los textos escolares, fue una cuestión a resolver por la gente sana y principal del vecindario. Pero luego, cuando fue necesario difundir el ideario revolucionario, cuando fue menester chocar cuerpo a cuerpo con los realistas, aparece el pueblo, la chusma, el populacho, como decían las crónicas epocales.
Por eso inflexiono acá, para dar palabra a quienes no tuvieron voz, y para rescatar del pasado, la experiencia de las mayorías silenciosas o silenciadas. Para rendir homenaje a los otros hombres de mayo, a los revolucionarios que no se sentaron en la gran sala, y también construyeron el camino libertario.
Cuando preparaba estas notas, se me presentó aquel aviso de La Gazeta, donde un encumbrado señorito español, de los pocos que quedaban, reclamaba la huída de su esclavo, el pardo Ramón Agüero, describiéndolo como negruzco, joven, retobado y haragán. Nadie supo del pardo Ramón porque se había alistado en el ejército. Sí, el esclavo con cadenas, huyó de esa forma hacia la libertad. Dicen que lo vieron en el éxodo jujeño, empujando carros, ayudando a las cholas con sus llamitas, perros y gallinas. Consolando changos, y presentando gloriosamente batalla en Salta y Tucumán. Y cayó. Y quiero pensar que Tafí del Valle lo guarda en sus verdes laderas.
Este Bicentenario es para Usted, pardo Ramón.
Así en esta cuestión que me lleva a traer agitados fantasmas que tuvieron carnaduras como todos nosotros, quiero hablar de las mujeres revolucionarias.
Se sabe, que mujeres malas, existimos siempre. Por eso, cuando los ejércitos libertadores avanzaron, las deshonestas, las de moral tachada, las innombrables, se sumaron a la soldadesca con sus miserias, con sus delitos, y sus niños a cuestas. Eran sus hombres los que marchaban. Y ellas marchaban con ellos.
Fueron a la guerra. Y terminaron siendo las primeras enfermeras de la patria. Rompiendo sus enaguas, para transformarlas en vendas. Asistieron, consolaron y curaron a los soldados heridos. Y se desangraron partidas por la metralla.
Una, la terrible Lucía Montes, fue condecorada por su valentía y su defensa a la patria, con el cargo de Capitana del Ejército del Norte. Y premiada con una jugosa pensión que nunca cobró. Murió de frío, loca, pidiendo limosnas en las escalinatas de la Catedral Metropolitana.
Vaya entonces para Lucía Montes, enfermera argentina, capitana del ejército del General Belgrano, este Bicentenario. Ella, ¿lo escuchan?, ella dice: Presente!
Ni el pardo Ramón Agüero, ni Lucía Montes, participaron del debate del 22 de mayo. Ni sabían nada de la teoría de la Retroversión de la Soberanía. Jamás habían escuchado hablar del padre Suárez, ni de Rousseau. Y no leyeron Cartas Persas, porque eran analfabetos.
Pero él y ella marcharon, en su ignorancia, y en su mediocridad, como dirían los dueños de la historia. A luchar para ser nada más que libres, palabra primera, que vuelve hombres a los esclavos, a los despreciados y a los sumergidos.
Por todo esto, compoblanos, nadie crea, en este Bicentenario Revolucionario, que la libertad de nuestro país, donde todos tenemos el derecho a vivir con dignidad, es obra exclusiva y permanente, de vanguardias omniscientes o de elites ilustradas. El tesón de hombres y mujeres que construyeron el Mayo del año 10 es patrimonio de todos, del esfuerzo compartido, hombro a hombro, durante dos largos y difíciles siglos.
Y en este recorrido doloroso que empecinadamente transito, para recuperar la otredad de la patria, para que hablen los enmudecidos, y para nombrar los héroes del anonimato, no puedo quedarme en paz, si no digo que, en el aire democrático que respiramos en este Bicentenario, parte del oxígeno viene de otros olvidados, de cruces clavadas en la turba, en el sur, allá en Malvinas. Y de nuestros Veteranos, ex - combatientes de dientes apretados, a quienes la historia, los gobiernos, les deben las páginas de la gratitud.
La memoria y la historia de la Nación Argentina, se construyen con hechos, procesos, marchas, revoluciones, quiebres y contramarchas, que nos ocurrieron a todos. Sin magnificar a algunos y olvidar otros. La memoria es selectiva, y privilegia lo que se insiste, se escucha y se repite. Lo que se obvia, se sesga, se oculta, se olvida, se convierte en cenizas.
No nos convirtamos en un país de tres hechos gloriosos, ahogado por las cenizas de nuestros propios protagonistas.
Me queda por dejar explícitamente aclarado, que mi reclamo por los olvidados, no significa menoscabar y desvirtuar a los hombres consagrados por la historia oficial.
Nadie puede desprenderse en este día de Mayo, de la prestancia de don Pascual Ruiz Huidobro, el militar de mayor graduación en Buenos Aires, quien se plantó para depositar en el cabildo la Soberanía Popular.
Ni olvidar la calidad del voto revolucionario de Juan José Castelli, ni la magnifica locura del plan de operaciones de Moreno. Ni la valentía de Belgrano, que tira su jaqué de abogado y se uniforma, para ir al norte, al Paraguay, o a donde la Patria lo mandase.
Ellos están con nosotros desde siempre. Y renacen día a día. En las calles, los paseos, los viejos y los nuevos barrios, y en las arboladas avenidas. Convivimos, nos envuelven y nos contienen.
El mayor de los respetos con justicia, para nuestros héroes nacionales.
Termino diciendo, que a veces también sueño y futurizo. A pesar que dicen por ahí, que los profesores de historia, sólo nos regocijamos con los muertos.
Y en el sueño se me presenta la imagen, de que en esta misma plaza, y en este mismo lugar, dentro de 100 años, habrá alguien, que al hablar de los tres siglos de la Patria, pueda decir, sin penas ni olvidos, que el Sol de Mayo, sale para todos.

Leer más...

domingo, 13 de junio de 2010

Doscientos otoños y un solo grito (Segunda parte)

Qué hay de las huellas multicolores de 1810 en este año 2010

Doscientos otoños y un solo grito

Por Daniel Tirso Fiorotto

Publicamos hoy la segunda parte de esta nota, donde el autor rescata la figura de Bartolomé Zapata y recuerda la lucha por tierra y libertad en nuestra Entre Ríos de 1810.


Librados al capricho

Hay una difundida columna del estudioso paranaense Rubén Bourlot que nombra “zapatismo entrerriano” a la rebelión encabezada por Bartolomé. Y se detiene en esos fuegos antiguos que volvieron a arder a fines de 1810 y no se apagan.
Más de un autor, incluido Pérez Colman, subrayan la actuación del caudillo incipiente, y ediciones recientes vuelven los ojos a Bartolomé. En su obra “Entrerrianías”, el periodista Mario Alarcón Muñiz aborda sus luchas y también las advertencias previas de Rocamora en torno de la tierra.
Hace pocos días este periodista llamaba incluso, en un acto público en el museo Leguizamón, a revalorizar a Zapata en febrero de 1811, cuando se cumplan los 200 años de la reconquista de Gualeguay, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay, en la arremetida criolla contra los realistas que habían hecho pata ancha en Montevideo. El texto de Alarcón, que conoce bien Gualeguay, recuerda la disputa de Rocamora con el cura Fernando Andrés Quiroga y Taboada por la ubicación de una capilla, en la que salió victorioso el comisionado.
Claro, después de 220 años los gualeyos advierten hoy, dice el periodista, que el lugar que proponía el cura no se inunda, a diferencia del emplazamiento que impuso Rocamora, condenado a padecer las consecuencias de las crecidas del Gualeguay, y peor cuando se encuentra frenado por el Paraná en alza.
Pero volviendo al asunto, señala Alarcón que el plan económico de Rocamora “abordó con lucidez y valentía el problema de la tenencia de la tierra, exponiendo ideas absolutamente nuevas para la época. Durante su reconocimiento del territorio el comisionado había observado que los pobladores no eran propietarios de las tierras que ocupaban, pertenecientes a grandes latifundistas”.
Luego enumera los pocos dueños de tierras en el sur, las ambiciones de los españoles de Santa Fe, las extensiones adquiridas por la Compañía de Jesús, las estancias concedidas por el cabildo de Yapeyú, las mercedes de tierras otorgadas por la corona a residentes de Buenos Aires que nunca pisaron estas tierras... “Rocamora se encontró con colonos que trabajaban y vivían en esos campos, pero por falta de títulos de propiedad y sin permiso alguno corrían riesgos de desalojo, acto por entonces y registrado en perjuicio de una veintena de familias ocupantes de tierras de García de Zúñiga, mientras otras eran también víctimas de intimaciones, expulsiones y algunas tropelías”, recuerda.
Elsa Vignola acaba de publicar la obra “El grito de Mayo en Entre Ríos”. Allí dedica varias páginas a Zapata, y antes a la situación social de este territorio. Dice del sur entrerriano y en referencia precisa a Gualeguaychú: “el progreso de esta Villa se vio entorpecido por los conflictos surgidos con los grandes terratenientes. El antagonismo se inicia al no solucionarse el problema de la distribución de tierras a los vecinos que habían abandonado las propias para instalarse en las villas, y al no cumplirse la promesa de entregarles otras en compensación”.
“Estas poblaciones libradas al capricho de los poderosos, fueron anidando sentimientos de enemistad hacia los representantes del poder español, de modo tal que producida la Revolución, los criollos se identificaron inmediatamente con los ideales de Mayo”.
Coinciden Gianello y Pérez Colman.

Elsa Vignola de Couchot cita a Leoncio Gianello y a César Blas Pérez Colman. Tanto lo que afirman estos investigadores como la actitud misma de Vignola, al rescatar de esos autores estos fragmentos en particular, abonan la teoría de la gravitación del problema de la tenencia y el uso de la tierra, ese hilo que enhebra la historia y la geografía enteras de Sudamérica, de la Argentina, y de la Banda Oriental del Paraná, es decir, Entre Ríos y Uruguay, hasta el día de hoy.
Por eso, una noche que disertó en Paraná cierto joven doctor porteño con aires de sabiondo (dando cátedras sobre los graves problemas argentinos y ofreciendo soluciones a la crisis), y ante una pregunta sencilla respondió que al tema de la tierra no lo tenía estudiado, algunos del auditorio se cruzaron por lo bajo un “bueno, vaya y vuelva cuando estudie”. (Hoy es legislador nacional por el oficialismo).
Pero leamos a Gianello: “la incertidumbre en que vivían gran parte de los pobladores con respecto a la tierra que estaban trabajando y cuya propiedad alegaban poderosos terratenientes vinculados a las autoridades virreinales que amenazaban desalojarlos; el aislamiento de la región, la falta de conexión directa con la autoridad central eran factores de un acendrado particularismo que se convertirían en anhelo de autonomía gubernativa”.
Y a Pérez Colman: “ningún factor gravitó tanto en la opinión pública, como el que engendró la lucha librada por los pobladores a fin de no ser desplazados de sus posesiones. Por ello la aspiración por el logro de la autonomía gubernativa asumió los caracteres de una pasión popular”. Y termina entonces Vignola: “como vemos, nuestros paisanos identificaron la patria con la tierra, de ahí su ardiente defensa aún a costa de sus vidas”.

Biondino lo subraya

El investigador Claudio Biondino, en una tesis publicada en 2006 buscó explicar mejor a los caudillos, analizando el contexto en que debió desenvolverse Bartolomé Zapata.
Dice Biondino: “a partir de 1760 es posible distinguir, a grandes rasgos, dos grandes corrientes colonizadoras que se dirigían hacia la frontera oriental (en esta Entre Ríos), una proveniente del Paraná y la otra de Buenos Aires. La primera estaba compuesta, en su mayoría, por grupos familiares provenientes de Santa Fe y de la ‘Bajada’ (actual ciudad de Paraná) que buscaban aprovechar las tierras fiscales disponibles -aunque posteriormente algunos poderosos hacendados descendientes de conquistadores, sobre todo santafecinos, esgrimieron títulos que aparentemente los habilitaban como propietarios de esas supuestas tierras fiscales-.
La segunda corriente se componía, en cambio, de comerciantes y hacendados más poderosos, quienes buscaban acaparar tierras para explotarlas directamente o para poseerlas como propietarios ausentistas. El ‘choque’ de ambas corrientes resultó conflictivo a lo largo de toda la frontera oriental entrerriana”.
El aporte con criterios nuevos que hace Biondino nos resultó pertinente para entender a la Entre Ríos de 1810, y como se ve, no hay que forzar nada para señalar la tenencia y el uso de la tierra como el eje de los problemas más hondos y antiguos de la entrerrianía.
Repasa Biondino la relación del caudillismo con instituciones formales de la época, pero avanza en otro aspecto más original: la relación con instituciones informales.
Esto le permite refutar la idea más o menos generalizada de que entonces existía aquí una suerte de desierto con personas o familias individuales, sin conexiones. Biondino sostiene que sí había sociedad, en la región entre el Gualeguay y el Uruguay a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Que los caudillos estaban insertos en toda una trama social. (Y nos detenemos en esa zona precisamente porque estamos haciendo foco en el gualeyo Zapata).
Las ideas de la barbarie, del más poderoso sojuzgando a los más débiles, o del “estado de naturaleza” en que los individuos están desligados, quedan así desacreditadas.
Muchos estudiosos todavía están en deuda con el abordaje de esa fuerte trama social, económica y cultural, que se desarrolló en el sur entrerriano, en zonas hoy deshabitadas, como puerto Landa (Costa Uruguay Sur) o Puerto Ruiz (sur de Gualeguay), y que necesariamente debieron dejar costumbres, hábitos, lazos socioeconómicos, distintos a los presentados en investigaciones sobre la época.
Los datos aportados por historiadores de Fray Bentos y Gualeguaychú sobre todo ese mundo de gran movimiento económico y social, y harto contrabandista, no parecen considerados todavía en las miradas desde Buenos Aires.
La historia de la Soriano entrerriana, por caso, y su traslado de nuestra provincia a la Banda Oriental, con un interludio en la isla Vizcaíno, ofrece un entramado para evaluar las relaciones políticas y sociales muy anteriores a 1800 que difícilmente se perdieran del todo hacia los tiempos de la revolución.
También vale revisar cómo se desarrolló La Redota, el éxodo de los orientales para instalarse en el Ayuí entrerriano, como respuesta al pacto de Buenos Aires con Montevideo que dejaba a la Banda Oriental y parte de la actual Entre Ríos bajo dominio realista. Porque jamás puede entenderse una respuesta política y social de esa naturaleza en una sociedad desarticulada.

Tierra para tironear

Ahora, ¿qué movía en el fondo a Bartolomé y sus pares? Los estudiosos señalan que gracias a la presión de los portugueses en estas regiones, las autoridades españolas habían empezado a ver que no les convenían las grandes estancias sino la población lisa y llana del territorio. Y que eso se sumaba a tendencias del despotismo ilustrado a establecer reformas en la tenencia y limitar las propiedades extensas.
En forma indirecta, la presión de afuera perjudicó a los terratenientes, mayormente santafesinos, y en menor medida bonaerenses. Y fue el propio Tomás de Rocamora el que llamó la atención respecto de lo que consideraba una injusticia: mezquinar tierras al pobre vecino. En las palabras de este criollo nicaragüense pueden encontrarse algunas semillas de la rebelión. Porque son muestras del inconformismo que podía registrarse en los entrerrianos del sur.
Había arraigo, había relaciones sociales, había reciprocidades, había conflictos entre barrios, había influencias de poderes mayores (Buenos Aires, Santa Fe, Montevideo); había autoridades civiles, autoridades militares, autoridades de la Iglesia… Se habían formado milicias para distintos conflictos (con los ingleses, con los aborígenes del chaco, con los portugueses…).
Y todo mucho antes de 1810, e incluso antes de la “fundación” de Gualeguay
Biondino subraya esos intereses contrapuestos de Buenos Aires y Santa Fe, que tironeaban para quedarse con el territorio entrerriano, y luego insiste en otras disputas paralelas y no menos importantes: “el conflicto entre los grupos de pastores-labradores y los hacendados más poderosos -como Wright y García de Zúñiga, por ejemplo-.
Los últimos buscaban imponer arriendos o trabajos, o incluso expulsarlos a los primeros apelando a derechos de propiedad sobre las tierras que los campesinos ocupaban. También en este caso los pobladores se apoyaron en autoridades superiores -como la de Rocamora- para proteger sus intereses, debido a que la Corona estaba interesada en asentar poblaciones y no grandes propiedades en la zona, a fin de protegerla de los avances portugueses”.
En otro párrafo da ejemplos y coincide con Gianello y Pérez Colman: “Hacia 1770 se establecieron en diversas rinconadas entre el Gualeguaychú y el Arroyo Yeruá, sobre todo en las inmediaciones del Arroyo de la China, unos 40 vecinos y un número no determinado de indígenas que se dedicaban a tareas agrícolas y pastoriles. Hacia mediados de esa década, arribaron al Arroyo de la China otras veintitrés familias de labradores expulsadas de la zona del Gualeguaychú por los poderosos hacendados de aquél lugar”.
Antes del año 1800, y también en los tiempos de la Revolución se constata un problema: la tenencia de la tierra. Y resultó que los pequeños hacendados coincidieron, en un punto, con el interés del gobierno (teórico en parte, y sólo interpretado por unos pocos), que necesitaba poblar, y esto generaba una tensión. Así, dada la crisis, cada cual iba a mirar qué convenía a sus propósitos.

Los de abajo iban por más

También es cierto que el propio Bartolomé Zapata reconoce ante la Junta que debió frenarse él mismo y contener a sus pares, porque la indignación de los criollos era tanta que podía desencadenar una sangría. “Hubiera mi gente empapado sus armas en la sangre de estos rebeldes, monstruos de ingratitud, crueles e inhumanos, hubieran incendiado sus hogares, hubieran saqueado sus casas, hubieran, en fin, equilibrado el castigo con el rigor con que ellos se comportaron”, dice Bartolomé, y gracias a que conocía a sus vecinos los contuvo “dentro de los límites de la más justa conmiseración”.
El estudioso Nadal Sagastume también pone el acento en el respeto de Zapata a los “bienes ajenos”.
No podemos saber, claro, qué hubiera ocurrido sin esa “contención”. Y qué hubieran dicho en otro caso los estudiosos modernos, que parecen valorar hoy la prudencia que Zapata reconoce como un mérito, y al mismo tiempo aceptan el fusilamiento de Liniers como una necesidad.
La carta a la Junta dice que los gualeyos querían ir por más, y que al mismo Zapata se le saltaban las ganas. Y los autores podrían especificar a qué se debía en principio el extremismo de los europeos. “No es exageración –dice Zapata-. Ni entre la villa ni en sus inmediaciones se permitía un solo criollo. Si divisaban alguno, aunque fuera de lejos, buscaban igual proporción que la que se busca a un pato para asegurarle el tiro”.
¿Por qué esa actitud tan hostil de los europeos? ¿Y por qué el espíritu de los criollos, dispuestos a más, si no es en virtud de los maltratos que sufrían como respuesta a sus reclamos por la tierra? Queda, sí, la impresión de que algunos gualeyos pudieron ser más “zapatistas” (en el sentido actual) que el propio Bartolomé. Y lo decimos sólo como una suposición, para agradecer a los historiadores que nos busquen más elementos de juicio.

Leer más...

viernes, 11 de junio de 2010

Los estudiantes volvieron a las calles

El conflicto por el edificio propio de la UADER sigue abierto

Los estudiantes volvieron a las calles


Por Pablo Gabriel Felizia

Más de un centenar de estudiantes de la UADER se movilizaron a Casa de Gobierno reclamando el edificio propio para la universidad. La marcha fue aprobada por asambleas estudiantiles como continuación de las clases y cátedras públicas realizadas. El presidente del Centro de Estudiantes de la Carrera de Psicología, Cristian Dougaluk, dijo a Río Bravo: “lo que exigimos es que se incluya en la discusión del presupuesto 2011 la construcción del edificio, la compra de los terrenos y que se conforme inmediatamente una comisión o una mesa de arquitectos para ese fin”.

A las 11:25 partió la movilización desde la Escuela Normal con cantos donde se le exige a Sergui Urribarri una pronta solución. Andrea Herrera, Presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (Artes tiene su propio Centro) sostuvo: “con la marcha de hoy queremos reflejar el malestar estudiantil que se vive y poner el punto de partida en la educación pública para poder conseguir el edificio propio, que es lo que hoy nos aqueja”.

Al llegar a Casa de Gobierno se abrió el micrófono para que los manifestantes tomen la palabra. Los oradores aportaron a la continuidad de las medidas de lucha y cada moción planteada fue votada por los presentes a mano alzada. Cristian Dougaluk, además de sostener la necesidad de contar con el edificio, repudió al secretario de Planeamiento e Infraestructura, Guillermo Federik, ya que desde diciembre tendría cajoneado el relevamiento de necesidades pedagógicas que presentó la Comisión de Edificio Propio de la UADER. La agrupación Utopía leyó un documento donde se destacan, entre otras cuestiones, las luchas anteriores. El acto contó con la participación de estudiantes secundarios de la escuela Tabaré N° 67, quienes padecen la misma necesidad. También hablaron estudiantes de la UNER y de la Universidad Nacional del Litoral brindando su apoyo.

Leandro Gílig, de la Agrupación La Corriente de la Facultad de Humanidades fue uno de los primeros en tomar la palabra y dijo: “sabemos que la provincia ha tenido una recaudación muy grande y más ingreso por la coparticipación, si bien sigue siendo miserable, y que los aumentos salariales que se han dado, insuficientes, ya están cubiertos por todo el año, y que así y todo sigue recaudando millones: ahí hay dinero para destinar a la UADER ”.

Al finalizar se aprobó en forma unánime la realización de una comisión de prensa que redacte un petitorio donde se detallen las necesidades planteadas en las asambleas. El mismo es para ser entregado a decanos y funcionarios del Gobierno. También se aprobó una juntada de firmas que acompañaría al mismo y la realización de una actividad cultural como forma de protesta. De esta manera, continuarán las asambleas, clases públicas y movilizaciones a fin de que el gobierno provincial de una pronta solución al reclamo.

Leer más...

Del bronce al hombre

Una novela histórica

Del bronce al hombre

Por Pablo Gabriel Felizia


La revolución es un sueño eterno, de Andrés Rivera
182 páginas . Edit. Alfaguara


“Juré que la Revolución no sería
un té servido a las cinco de la tarde.”


Un tumor pudre la lengua de Juan José Castelli. Él, que fue nombrado el Orador de la Revolución , tiene un tumor que le pudre la lengua y el tumor que la pudre le cercena la vida. En un cuaderno de tapas rojas, Castelli escribe que un tumor le pude la lengua a él que había sido el orador de la revolución y que su vida se va terminando. Con estos datos, Rivera recrea los últimos momentos de uno de los Revolucionarios de mayo. En la novela, el triunfo del sector ganadero y terrateniente de Buenos Aires, por sobre los Moreno, Belgrano, San Martín, Artigas, entre otros, se ve dibujado por la letra lenta y apretada que Castelli escribe en un cuaderno de tapas rojas.

En la primera imagen del libro, Castelli está en su habitación solo y comienza a escribir sus últimos pensamientos. Se transforma la imagen rígida y estática del bronce en un hombre. Rivera narra esta novela con un método poco común: parece un espiral envolvente. Castelli escribe solo en su habitación y hace florecer la historia que tendenciosos historiadores quisieron ocultar: que mayo fue una Revolución y que los Moreno, Belgrano, San Martín, Artigas, entre otros, fueron desplazados perdiendo la hegemonía por los ganaderos y terratenientes.

Ante el escepticismo de encontrarse sobre el final de su vida con un tumor que le pudre la lengua, Castelli se hace preguntas en el cuaderno de tapas rojas y en cada pregunta y respuesta renace el patriotismo de un hombre que luchó por una Argentina diferente. Rivera lo hace escribir: “¿Qué juré yo, en ese día oscuro y ventoso, de rodillas sobre los ladrillos del piso de la sala capitular del Cabildo, a la luz de velones y candiles, la mano sobre el hombro de Saavedra, la chaqueta abrochada, las pistolas cargadas bajo la chaqueta abrochada, la mano de Belgrano sobre mi hombro?”. La respuesta de Castelli da comienzo a esta pequeña reseña.

Leer más...

jueves, 10 de junio de 2010

El Sonido de los Remos

El 20 de junio en La Hendija con la dirección de Ester Brafa


Una puesta escénica
basada en un texto de Saramago



Bajo la dirección de Ester Brafa, se presenta en el Centro cultural La Hendija, Gualeguaychú 171 de Paraná, la obra “El Sonido de los Remos”, basada en un texto del libro El Evangelio Según Jesucristo de José Saramago.

Domingos 20 y 27 de junio, y 4 y 11 de julio a las 20
Entrada general: $ 20

"El Sonido de los Remos" es una adaptación de Ester Brafa, basada en un fragmento de la obra "El Evangelio según Jesucristo", del notable escritor José Saramago.

El texto elegido, y adaptado para la obra con la autorización del autor a través de la Sociedad General de Autores y Editores de España, sugiere, además de una mirada plena acerca de la condición humana, el poder y la trascendencia, una riqueza de ideas y de imágenes propias del desafío creativo.

Saramago invita en el escenario de una barca, a escuchar el diálogo entre Jesús, Dios y el Diablo, diálogo apasionado donde aparecen las preguntas esenciales, diálogo en el que se juega el destino del hombre y las relaciones de poder.

En este marco, en medio de notables efectos de voces, sonidos y movimientos, y un ingenioso juego de luces, Dios y el Diablo intentan decidir el destino de los hombres, mientras tejen la telaraña de un complejo juego de poderes a través de la historia sin tiempo.

Elenco

Jesús: Claudio Vera

Dios: Claudio Puntel

Diablo: Horacio Lapunzina


Escenografía: Pamela Villarraza

Vestuario: Mimí Badaracco - Elvira Prudkin

Edición de sonido: Daniel Blasón

Coreografía: Ester Brafa

Voz: Isabel Corfield

Iluminación: Gerardo Vitali

Operación de sonido: Jorge Bejarano

Fotografía: Malena Cudini

Diseño gráfico: Claudio Puntel

Prensa: José Bantar

Música: Coro Búlgaro Angelical

Gorli -Requiem

Carlos Aguirre

Producción y dirección: Ester Brafa

María Ester Brafa es licenciada en Ciencias de la Educación, dirigió diversas obras teatrales, siendo galardonada recientemente con un premio nacional en el Certamen Bicentenario 2010 “Conquistémonos”, que organizó el Consejo Profesional de Radio de ARGENTORES, por su obra “Dejad el balcón abierto”, basada en un diálogo ficticio entre María Eva Duarte y Federico García Lorca.

Leer más...

El gobierno acusó de sediciosa a Gualeguaychú

El gobierno acusó de sediciosa a Gualeguaychú


Botnia, el Pueblo y las dos caras
de la Justicia


Por Santiago García


La decisión del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay de ratificar la medida que dispone el levantamiento del corte, volvió a poner los ojos sobre la lucha del pueblo de Gualeguaychú. Cristina y sus ministros quieren liberar la ruta, porque le deben la presidencia de la Unasur a Mujica. La Asamblea y Gualeguaychú resistieron el primer embate, mientras Aníbal Fernández criminalizó la protesta contra la pastera UPM-Botnia a la que nadie le toca un pelo.

“El derecho a la vida está por encima del derecho a circular”, destacó uno de los vecinos de Gualeguaychú acusado de múltiples delitos (entre ellos asesinato culposo y amenazas) por el Gobierno Nacional. La sexta marcha en la que participaron miles y miles de vecinos que viven frente a la planta, ratificó el carácter popular y masivo del reclamo que llevan adelante desde hace más de tres años. Del otro lado, un grupo de menos de cien vecinos, acompañados ahora por el Gobierno de Cristina Kirchner, avanzaron en la criminalización de la protesta social. Mientras a los asambleístas se les pide que acaten un fallo de una Corte Internacional de La Haya , que como era de esperar defendió los intereses de una multinacional europea, a la planta que motorizó la violación del Tratado del Río Uruguay no se le exige nada. Ni siquiera se han decidido las características del monitoreo sobre la contaminación de la cual Aníbal Fernández se atrevió a dudar. Esto no hace más que confirmar que la inacción del Gobierno Nacional, lejos de ser un error estratégico, es una política de desarticulación y desgaste de la protesta. Nuevamente, como sucedió en el conflicto de Terrabusi, el kirchnerismo hace malabares para que no se le caiga la careta progresista, aunque utiliza una palabra tan vinculada con las dictaduras como “sedición”. Con esa palabra identificaban los sangrientos golpistas a los jóvenes de los sesentas y setentas, de cuyos ideales el oficialismo se autoproclama heredero.

De aquí en adelante, a Gualeguaychú le espera otra pelea. Seguramente, como lo adelantó el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, se intentará encarcelar a los voceros y “líderes” naturales de la Asamblea Ambiental que no cedan a las negociaciones que el Gobernador Sergio Urribarri ya comenzó. En ese sentido, será fundamental el resultado de las redes de solidaridad que oportunamente los vecinos han trazado, no sólo dentro de la propia ciudad sino también con otras asambleas de la provincia y del país. Un termómetro de esa relación, se dio luego de conocerse el intento del Gobierno de levantar el corte. Rápidamente, partieron contingentes de ciudades vecinas para apoyar la lucha a favor de la vida.

Lo concreto es que si el pueblo de Gualeguaychú logró torcer la promesa del Ministro de Justicia Julio Alak de desalojar la ruta, nadie dice que no vuelva a ganar una batalla más. Queda claro que si el Gobierno de Cristina Kirchner cambia su actitud no es porque se desviva por cumplir la ley, sino porque el voto de José Mujica fue clave para que el ex presidente Néstor Kirchner quedara al frente de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Es decir, que entre apoyar la lucha de todo un pueblo contra una monstruosa empresa multinacional, y aportar granitos de arena para las infinitas aspiraciones presidenciales, el Gobierno eligió sin dudar la segunda opción. Mientras tanto, los años pasan y el río Uruguay corre peligro de dejar de ser “ese cielo azul que viaja”.

Leer más...

martes, 8 de junio de 2010

De cómo huelen el cieno los perros rabiosos

Morenistas de hoy

De cómo huelen el cieno los perros rabiosos

Por Martín Tactagi


Al cabo de cuatro años de no salir, de estar al acecho de los acontecimientos como periodistas rabiosos, hemos vuelto al cieno de las calles, al decir de Roberto Arlt, a bucear en la realidad de todos los días. Desde la vereda, el cieno parece el mismo porque son los mismos los que lo pisan, pero basta acercarse tantito para ver que allí, justo debajo del cieno, hay algo nuevo, silencioso, que comienza a germinar. Esa realidad venimos a buscar.

Después de tanto tiempo de estar a la vera del camino, hemos vuelto a caminar. Cambiamos el formato, el material, cambiamos nosotros pero las convicciones son las mismas; hacer un periodismo comprometido con la misma visión, todos los días. Así volvimos a la calle, micrófono en mano, lapicera en punta y libreta abierta para aprehender todo lo que nos rodea.

Y pese al transcurso del tiempo, al cambio de gobierno provincial y nacional (sí el gobierno nacional también cambió) la crisis internacional, la enorme lucha del campo y tantos otros sucesos de magnitud, los debates políticos y sociales en la agenda mediática siguen teniendo la misma agudeza intelectual y preocupación popular; ver quién es el próximo candidato que pueda resolver las causas pendientes. Por un lado, la realidad de las alturas, la interna del Justicialismo provincial entre Busti y Urribarri, expresión de lo que acontece en la Nación entre Kirchneristas y Duhaldistas. Así estaban las cosas cuando nos fuimos en el 2006, así las volvemos a encontrar. La disputa sigue siendo feroz, a veces con ribetes cómicos, otras trágicos, ¿pero hay alguna expresión de proyecto nacional en esos debates? Tal vez lleguemos a verlos cuando la neblina de la interna se disipe, pero para eso falta mucho todavía, y por lo visto en tiempos pretéritos, no pareciera que esta vez vaya a ser distinta de las anteriores.

En lo provincial, las próximas elecciones tienen un plus. Aunque aún no está puesta la fecha, van a ser antes que las nacionales, motivo por el cual la militancia ya comenzó a caminar las calles. Todos están de campaña, algunos más como Busti y otros menos como Benedetti, y aunque el mundial enfríe los motores por un mes, todos piensan en el primer semestre del 2011. Lo que es indudable es que el final nunca fue tan incierto como ahora. Entre un peronismo dividido y un radicalismo debilitado, las próximas elecciones serán como el final de una buena película de suspenso, sorpresa total.

La otra realidad, la del llano, la de los de a pie, la nuestra, la suya, la del cieno de la calle, no se ofenda, es la que nos interesa, y solo en la medida en que nos interese a nosotros, abordaremos las peleas de ellos, las peleas de altura.

Este será un año de paritarias y, tal vez, casi por analogía, de paros y movilizaciones. Los docentes nucleados en AGMER advierten sobre las posibilidades de no comenzar el segundo cuatrimestre si no hay aumento, los estatales exigen un aumento digno, no como el que negoció la cúpula de UPCN, y desde la seccional local de la Bancaria exigen un reacomodamiento salarial, solo para nombrar algunos. Por otro lado, está esa realidad silenciosa que nos acecha en la mañana, cuando nos levantamos pensando cómo haremos para terminar el día o, en la noche, cómo haremos para comenzar en la mañana. De esta realidad, subyacente y previa a las broncas, los paros y las movilizaciones, también nos ocuparemos. Realidades que tantos dirigentes desprecian, subestiman, pero que al decir de Martí, son como los volcanes: están allí, silenciosos, hasta que un día despiertan y arrasan con todos los desprevenidos.

El viernes a la tarde, sentado en el bar de costumbre con Jorge, un desarrollista que odió con fervor a Perón pero que encontró en Kirchner un amigo popular, me criticó por pesimista. Mientras tomaba el cortado sin azúcar, me miró por encima de la taza, y se despachó con el argumento:

- ¿Y sabés por qué sos un pesimista? Porque mirás la realidad con ojos deprimidos.

- Son ojeras –contesté a modo de defensa, pero Jorge me ignoró y continuó con su argumento.

- Con la cosecha de soja, vuelve la plata… en Diamante la cola de camiones con soja es interminable, como cuatro manzanas llenas de camiones. Si esto lo hubiésemos tenido con Frondizi…

- ¿Te parece. Jorge?

- Pero claro, hay que tener fe, mientras en China haya hambre, clientes no nos van a faltar. El tuerto es cabrón pero no gil.

- En eso tenés razón, las retenciones no se coparticipan…

- Si hay plata en la Nación, Entre Ríos baila la marcha de los pingüinos… -dijo mordiendo la última medialuna salada–. Además los campesinos invierten acá, y las economías regionales…

- Te comiste mi medialuna, Jorge –lo interrumpí–, yo soy pesimista pero vos sos…

- ¿Yo soy qué?

- ¡Que comerse la medialuna de otro no tiene nada de nacional y popular!

- Yo te explico cómo se soluciona el hambre en la Argentina y vos te calentás por una medialuna, ¡sos de cuarta, Tincho!, ¡pesimista! –sentenció, y se fue sin saludar.

Estuve a punto de gritarle “esa medialuna era mía”, pero me quedé pensando que a lo mejor algo de razón tenía. A veces pensamos que las soluciones están allá lejos y resulta que las tenemos acá al lado. En fin, con o sin soja, con o sin medialunas, de lo que se trata es de mirar la realidad con las convicciones de siempre. De lo que estoy seguro, es de no ser pesimista. Cuando Moreno lanzó La Gaceta de Buenos Aires iba detrás de un propósito mayor al de informar, lleno de convicciones y de razones que quiso comunicar a un pueblo a días de la Revolución de Mayo. A doscientos años, detrás de esas convicciones, marchamos nosotros.

Leer más...