viernes, 11 de junio de 2010

Los estudiantes volvieron a las calles

El conflicto por el edificio propio de la UADER sigue abierto

Los estudiantes volvieron a las calles


Por Pablo Gabriel Felizia

Más de un centenar de estudiantes de la UADER se movilizaron a Casa de Gobierno reclamando el edificio propio para la universidad. La marcha fue aprobada por asambleas estudiantiles como continuación de las clases y cátedras públicas realizadas. El presidente del Centro de Estudiantes de la Carrera de Psicología, Cristian Dougaluk, dijo a Río Bravo: “lo que exigimos es que se incluya en la discusión del presupuesto 2011 la construcción del edificio, la compra de los terrenos y que se conforme inmediatamente una comisión o una mesa de arquitectos para ese fin”.

A las 11:25 partió la movilización desde la Escuela Normal con cantos donde se le exige a Sergui Urribarri una pronta solución. Andrea Herrera, Presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (Artes tiene su propio Centro) sostuvo: “con la marcha de hoy queremos reflejar el malestar estudiantil que se vive y poner el punto de partida en la educación pública para poder conseguir el edificio propio, que es lo que hoy nos aqueja”.

Al llegar a Casa de Gobierno se abrió el micrófono para que los manifestantes tomen la palabra. Los oradores aportaron a la continuidad de las medidas de lucha y cada moción planteada fue votada por los presentes a mano alzada. Cristian Dougaluk, además de sostener la necesidad de contar con el edificio, repudió al secretario de Planeamiento e Infraestructura, Guillermo Federik, ya que desde diciembre tendría cajoneado el relevamiento de necesidades pedagógicas que presentó la Comisión de Edificio Propio de la UADER. La agrupación Utopía leyó un documento donde se destacan, entre otras cuestiones, las luchas anteriores. El acto contó con la participación de estudiantes secundarios de la escuela Tabaré N° 67, quienes padecen la misma necesidad. También hablaron estudiantes de la UNER y de la Universidad Nacional del Litoral brindando su apoyo.

Leandro Gílig, de la Agrupación La Corriente de la Facultad de Humanidades fue uno de los primeros en tomar la palabra y dijo: “sabemos que la provincia ha tenido una recaudación muy grande y más ingreso por la coparticipación, si bien sigue siendo miserable, y que los aumentos salariales que se han dado, insuficientes, ya están cubiertos por todo el año, y que así y todo sigue recaudando millones: ahí hay dinero para destinar a la UADER ”.

Al finalizar se aprobó en forma unánime la realización de una comisión de prensa que redacte un petitorio donde se detallen las necesidades planteadas en las asambleas. El mismo es para ser entregado a decanos y funcionarios del Gobierno. También se aprobó una juntada de firmas que acompañaría al mismo y la realización de una actividad cultural como forma de protesta. De esta manera, continuarán las asambleas, clases públicas y movilizaciones a fin de que el gobierno provincial de una pronta solución al reclamo.

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Del bronce al hombre

Una novela histórica

Del bronce al hombre

Por Pablo Gabriel Felizia


La revolución es un sueño eterno, de Andrés Rivera
182 páginas . Edit. Alfaguara


“Juré que la Revolución no sería
un té servido a las cinco de la tarde.”


Un tumor pudre la lengua de Juan José Castelli. Él, que fue nombrado el Orador de la Revolución , tiene un tumor que le pudre la lengua y el tumor que la pudre le cercena la vida. En un cuaderno de tapas rojas, Castelli escribe que un tumor le pude la lengua a él que había sido el orador de la revolución y que su vida se va terminando. Con estos datos, Rivera recrea los últimos momentos de uno de los Revolucionarios de mayo. En la novela, el triunfo del sector ganadero y terrateniente de Buenos Aires, por sobre los Moreno, Belgrano, San Martín, Artigas, entre otros, se ve dibujado por la letra lenta y apretada que Castelli escribe en un cuaderno de tapas rojas.

En la primera imagen del libro, Castelli está en su habitación solo y comienza a escribir sus últimos pensamientos. Se transforma la imagen rígida y estática del bronce en un hombre. Rivera narra esta novela con un método poco común: parece un espiral envolvente. Castelli escribe solo en su habitación y hace florecer la historia que tendenciosos historiadores quisieron ocultar: que mayo fue una Revolución y que los Moreno, Belgrano, San Martín, Artigas, entre otros, fueron desplazados perdiendo la hegemonía por los ganaderos y terratenientes.

Ante el escepticismo de encontrarse sobre el final de su vida con un tumor que le pudre la lengua, Castelli se hace preguntas en el cuaderno de tapas rojas y en cada pregunta y respuesta renace el patriotismo de un hombre que luchó por una Argentina diferente. Rivera lo hace escribir: “¿Qué juré yo, en ese día oscuro y ventoso, de rodillas sobre los ladrillos del piso de la sala capitular del Cabildo, a la luz de velones y candiles, la mano sobre el hombro de Saavedra, la chaqueta abrochada, las pistolas cargadas bajo la chaqueta abrochada, la mano de Belgrano sobre mi hombro?”. La respuesta de Castelli da comienzo a esta pequeña reseña.

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jueves, 10 de junio de 2010

El Sonido de los Remos

El 20 de junio en La Hendija con la dirección de Ester Brafa


Una puesta escénica
basada en un texto de Saramago



Bajo la dirección de Ester Brafa, se presenta en el Centro cultural La Hendija, Gualeguaychú 171 de Paraná, la obra “El Sonido de los Remos”, basada en un texto del libro El Evangelio Según Jesucristo de José Saramago.

Domingos 20 y 27 de junio, y 4 y 11 de julio a las 20
Entrada general: $ 20

"El Sonido de los Remos" es una adaptación de Ester Brafa, basada en un fragmento de la obra "El Evangelio según Jesucristo", del notable escritor José Saramago.

El texto elegido, y adaptado para la obra con la autorización del autor a través de la Sociedad General de Autores y Editores de España, sugiere, además de una mirada plena acerca de la condición humana, el poder y la trascendencia, una riqueza de ideas y de imágenes propias del desafío creativo.

Saramago invita en el escenario de una barca, a escuchar el diálogo entre Jesús, Dios y el Diablo, diálogo apasionado donde aparecen las preguntas esenciales, diálogo en el que se juega el destino del hombre y las relaciones de poder.

En este marco, en medio de notables efectos de voces, sonidos y movimientos, y un ingenioso juego de luces, Dios y el Diablo intentan decidir el destino de los hombres, mientras tejen la telaraña de un complejo juego de poderes a través de la historia sin tiempo.

Elenco

Jesús: Claudio Vera

Dios: Claudio Puntel

Diablo: Horacio Lapunzina


Escenografía: Pamela Villarraza

Vestuario: Mimí Badaracco - Elvira Prudkin

Edición de sonido: Daniel Blasón

Coreografía: Ester Brafa

Voz: Isabel Corfield

Iluminación: Gerardo Vitali

Operación de sonido: Jorge Bejarano

Fotografía: Malena Cudini

Diseño gráfico: Claudio Puntel

Prensa: José Bantar

Música: Coro Búlgaro Angelical

Gorli -Requiem

Carlos Aguirre

Producción y dirección: Ester Brafa

María Ester Brafa es licenciada en Ciencias de la Educación, dirigió diversas obras teatrales, siendo galardonada recientemente con un premio nacional en el Certamen Bicentenario 2010 “Conquistémonos”, que organizó el Consejo Profesional de Radio de ARGENTORES, por su obra “Dejad el balcón abierto”, basada en un diálogo ficticio entre María Eva Duarte y Federico García Lorca.

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El gobierno acusó de sediciosa a Gualeguaychú

El gobierno acusó de sediciosa a Gualeguaychú


Botnia, el Pueblo y las dos caras
de la Justicia


Por Santiago García


La decisión del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay de ratificar la medida que dispone el levantamiento del corte, volvió a poner los ojos sobre la lucha del pueblo de Gualeguaychú. Cristina y sus ministros quieren liberar la ruta, porque le deben la presidencia de la Unasur a Mujica. La Asamblea y Gualeguaychú resistieron el primer embate, mientras Aníbal Fernández criminalizó la protesta contra la pastera UPM-Botnia a la que nadie le toca un pelo.

“El derecho a la vida está por encima del derecho a circular”, destacó uno de los vecinos de Gualeguaychú acusado de múltiples delitos (entre ellos asesinato culposo y amenazas) por el Gobierno Nacional. La sexta marcha en la que participaron miles y miles de vecinos que viven frente a la planta, ratificó el carácter popular y masivo del reclamo que llevan adelante desde hace más de tres años. Del otro lado, un grupo de menos de cien vecinos, acompañados ahora por el Gobierno de Cristina Kirchner, avanzaron en la criminalización de la protesta social. Mientras a los asambleístas se les pide que acaten un fallo de una Corte Internacional de La Haya , que como era de esperar defendió los intereses de una multinacional europea, a la planta que motorizó la violación del Tratado del Río Uruguay no se le exige nada. Ni siquiera se han decidido las características del monitoreo sobre la contaminación de la cual Aníbal Fernández se atrevió a dudar. Esto no hace más que confirmar que la inacción del Gobierno Nacional, lejos de ser un error estratégico, es una política de desarticulación y desgaste de la protesta. Nuevamente, como sucedió en el conflicto de Terrabusi, el kirchnerismo hace malabares para que no se le caiga la careta progresista, aunque utiliza una palabra tan vinculada con las dictaduras como “sedición”. Con esa palabra identificaban los sangrientos golpistas a los jóvenes de los sesentas y setentas, de cuyos ideales el oficialismo se autoproclama heredero.

De aquí en adelante, a Gualeguaychú le espera otra pelea. Seguramente, como lo adelantó el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, se intentará encarcelar a los voceros y “líderes” naturales de la Asamblea Ambiental que no cedan a las negociaciones que el Gobernador Sergio Urribarri ya comenzó. En ese sentido, será fundamental el resultado de las redes de solidaridad que oportunamente los vecinos han trazado, no sólo dentro de la propia ciudad sino también con otras asambleas de la provincia y del país. Un termómetro de esa relación, se dio luego de conocerse el intento del Gobierno de levantar el corte. Rápidamente, partieron contingentes de ciudades vecinas para apoyar la lucha a favor de la vida.

Lo concreto es que si el pueblo de Gualeguaychú logró torcer la promesa del Ministro de Justicia Julio Alak de desalojar la ruta, nadie dice que no vuelva a ganar una batalla más. Queda claro que si el Gobierno de Cristina Kirchner cambia su actitud no es porque se desviva por cumplir la ley, sino porque el voto de José Mujica fue clave para que el ex presidente Néstor Kirchner quedara al frente de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Es decir, que entre apoyar la lucha de todo un pueblo contra una monstruosa empresa multinacional, y aportar granitos de arena para las infinitas aspiraciones presidenciales, el Gobierno eligió sin dudar la segunda opción. Mientras tanto, los años pasan y el río Uruguay corre peligro de dejar de ser “ese cielo azul que viaja”.

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martes, 8 de junio de 2010

De cómo huelen el cieno los perros rabiosos

Morenistas de hoy

De cómo huelen el cieno los perros rabiosos

Por Martín Tactagi


Al cabo de cuatro años de no salir, de estar al acecho de los acontecimientos como periodistas rabiosos, hemos vuelto al cieno de las calles, al decir de Roberto Arlt, a bucear en la realidad de todos los días. Desde la vereda, el cieno parece el mismo porque son los mismos los que lo pisan, pero basta acercarse tantito para ver que allí, justo debajo del cieno, hay algo nuevo, silencioso, que comienza a germinar. Esa realidad venimos a buscar.

Después de tanto tiempo de estar a la vera del camino, hemos vuelto a caminar. Cambiamos el formato, el material, cambiamos nosotros pero las convicciones son las mismas; hacer un periodismo comprometido con la misma visión, todos los días. Así volvimos a la calle, micrófono en mano, lapicera en punta y libreta abierta para aprehender todo lo que nos rodea.

Y pese al transcurso del tiempo, al cambio de gobierno provincial y nacional (sí el gobierno nacional también cambió) la crisis internacional, la enorme lucha del campo y tantos otros sucesos de magnitud, los debates políticos y sociales en la agenda mediática siguen teniendo la misma agudeza intelectual y preocupación popular; ver quién es el próximo candidato que pueda resolver las causas pendientes. Por un lado, la realidad de las alturas, la interna del Justicialismo provincial entre Busti y Urribarri, expresión de lo que acontece en la Nación entre Kirchneristas y Duhaldistas. Así estaban las cosas cuando nos fuimos en el 2006, así las volvemos a encontrar. La disputa sigue siendo feroz, a veces con ribetes cómicos, otras trágicos, ¿pero hay alguna expresión de proyecto nacional en esos debates? Tal vez lleguemos a verlos cuando la neblina de la interna se disipe, pero para eso falta mucho todavía, y por lo visto en tiempos pretéritos, no pareciera que esta vez vaya a ser distinta de las anteriores.

En lo provincial, las próximas elecciones tienen un plus. Aunque aún no está puesta la fecha, van a ser antes que las nacionales, motivo por el cual la militancia ya comenzó a caminar las calles. Todos están de campaña, algunos más como Busti y otros menos como Benedetti, y aunque el mundial enfríe los motores por un mes, todos piensan en el primer semestre del 2011. Lo que es indudable es que el final nunca fue tan incierto como ahora. Entre un peronismo dividido y un radicalismo debilitado, las próximas elecciones serán como el final de una buena película de suspenso, sorpresa total.

La otra realidad, la del llano, la de los de a pie, la nuestra, la suya, la del cieno de la calle, no se ofenda, es la que nos interesa, y solo en la medida en que nos interese a nosotros, abordaremos las peleas de ellos, las peleas de altura.

Este será un año de paritarias y, tal vez, casi por analogía, de paros y movilizaciones. Los docentes nucleados en AGMER advierten sobre las posibilidades de no comenzar el segundo cuatrimestre si no hay aumento, los estatales exigen un aumento digno, no como el que negoció la cúpula de UPCN, y desde la seccional local de la Bancaria exigen un reacomodamiento salarial, solo para nombrar algunos. Por otro lado, está esa realidad silenciosa que nos acecha en la mañana, cuando nos levantamos pensando cómo haremos para terminar el día o, en la noche, cómo haremos para comenzar en la mañana. De esta realidad, subyacente y previa a las broncas, los paros y las movilizaciones, también nos ocuparemos. Realidades que tantos dirigentes desprecian, subestiman, pero que al decir de Martí, son como los volcanes: están allí, silenciosos, hasta que un día despiertan y arrasan con todos los desprevenidos.

El viernes a la tarde, sentado en el bar de costumbre con Jorge, un desarrollista que odió con fervor a Perón pero que encontró en Kirchner un amigo popular, me criticó por pesimista. Mientras tomaba el cortado sin azúcar, me miró por encima de la taza, y se despachó con el argumento:

- ¿Y sabés por qué sos un pesimista? Porque mirás la realidad con ojos deprimidos.

- Son ojeras –contesté a modo de defensa, pero Jorge me ignoró y continuó con su argumento.

- Con la cosecha de soja, vuelve la plata… en Diamante la cola de camiones con soja es interminable, como cuatro manzanas llenas de camiones. Si esto lo hubiésemos tenido con Frondizi…

- ¿Te parece. Jorge?

- Pero claro, hay que tener fe, mientras en China haya hambre, clientes no nos van a faltar. El tuerto es cabrón pero no gil.

- En eso tenés razón, las retenciones no se coparticipan…

- Si hay plata en la Nación, Entre Ríos baila la marcha de los pingüinos… -dijo mordiendo la última medialuna salada–. Además los campesinos invierten acá, y las economías regionales…

- Te comiste mi medialuna, Jorge –lo interrumpí–, yo soy pesimista pero vos sos…

- ¿Yo soy qué?

- ¡Que comerse la medialuna de otro no tiene nada de nacional y popular!

- Yo te explico cómo se soluciona el hambre en la Argentina y vos te calentás por una medialuna, ¡sos de cuarta, Tincho!, ¡pesimista! –sentenció, y se fue sin saludar.

Estuve a punto de gritarle “esa medialuna era mía”, pero me quedé pensando que a lo mejor algo de razón tenía. A veces pensamos que las soluciones están allá lejos y resulta que las tenemos acá al lado. En fin, con o sin soja, con o sin medialunas, de lo que se trata es de mirar la realidad con las convicciones de siempre. De lo que estoy seguro, es de no ser pesimista. Cuando Moreno lanzó La Gaceta de Buenos Aires iba detrás de un propósito mayor al de informar, lleno de convicciones y de razones que quiso comunicar a un pueblo a días de la Revolución de Mayo. A doscientos años, detrás de esas convicciones, marchamos nosotros.

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Llega Brecht al 3 de febrero

Una nueva puesta de Mario Martínez

Llega Brecht al 3 de febrero
Por Claudio Puntel


Aquella mujer sola empujando un carromato en el escenario somos nosotros. Y nos recuerda eso que Bertold Brecht conocía tan bien sobre el hambre del pueblo. “Entre los vencidos, el pueblo llano pasaba hambre. Entre los vencedores el pueblo llano la pasaba también”, había escrito el autor de Madre Coraje, al hablar de la guerra que vendrá.

¿Cuánto tenía para perder esa madre capaz de atravesar el fuego cruzado de la artillería con tal de poder vender 50 panes? El coraje y la astucia al servicio de la supervivencia; de eso nos habla la obra estrenada en 1941 que por estos días se está presentando en el Teatro 3 de Febrero con dirección y producción de Mario Martínez.

Brecht había explicado que “si Madre Coraje estuviese en una cola de judíos que fuesen a ser exterminados en el campo de concentración de Auschwitz, les vendería máscaras antigás defectuosas con tal de sacarles provecho”. La gacetilla la describe como “una mujer sin alma, una criatura ligada a la tierra, perdida en el miserable devenir de la historia”.

A la hora de rescatar un mensaje del texto, Martínez pone la mirada en “la guerra en general”. Y detalla: “Eso le cabe a todas las guerras, las actuales o las anteriores, ya sea en las Malvinas, Irán o Irak. Hay guerras que vivimos todos los días para sobrevivir, la guerra entre la oposición y el oficialismo, por ejemplo”.

Para Martínez, Yolanda Cairó en el papel de Anna Fierling “es el 80% del espectáculo”. Quienes ya vieron puestas anteriores como La casa de Bernarda Alba o Doña Rosita la soltera, confían en que es así. “Si yo pensé en hacer un Brecht en Paraná es porque existe Yolanda Cairó, porque no existe otra actriz que pueda asumir ese rol”, dijo el director en una entrevista. El resto del elenco es “gente con mucha formación y oficio”, entre los que se cuenta a Judit Diment, Eduardo Farías, Erick Benmelej, Nicolás Rigaudi, Walter Salgado, Augusto Carballal, Sergio Obaid, Marcelo Atelman, Sergio Zemel, Tuquina Glaría, Julián Schächtel, Delia Peltzer y Rodrigo Boccolini.

Ficha técnica

Traducción y adaptación: Roberto Cossa, Cype Lincovsky y Eduaro Rovner.
Elenco: Yolanda Cairó (Ana Fierling), Judit Diment (Catherine Haupt), Eduardo Farías (reclutador), Erick Benmelej (sargento), Nicolás Rigaudi (Pan de Leche), Walter Salgado (Eiliff), Augusto Carballal (cocinero), Sergio Obaid (general), Marcelo Atelman (capellán), Sergio Zemel (intendente), Tuquina Glaría (Ivette), Julián Schächtel (soldado), Delia Peltzer (campesina) y Rodrigo Boccolini (campesino joven).
Asistente de dirección: Pablo Perasso.
Vestuario: Fernando Silvar.
Diseño sonoro: Alfredo Arce.
Asistente de vestuario: Laly Mainardi.
Vestuario: Fernando Silvar.
Escenografía, puesta en escena y dirección general: Mario Martínez.
Se presentará los jueves 3, 10, 17 y 24 de junio a las 21 en el Teatro Municipal 3 de Febrero, en el ciclo Jueves Teatro Club.

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Una historia entre la España que muere y la que bosteza

Crítica de libros


Dos familias entre la España
que muere y la que bosteza
Por Pablo Gabriel Felizia

El Corazón Helado, de Almudena Grandes
Tusquets Editores SA. 933 páginas


Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón

(Antonio Machado)

A veces el tamaño de un libro asusta. Si además la letra es pequeña y son grandes las hojas, es fácil descartarlo. Sin embargo el libro de Almudena Grandes es uno de aquellos capaces de llegar a la profundidad de los sentimientos más elementales. El precio de la novela en las librerías de Paraná ronda los $69 y hay dos ediciones en la Biblioteca Popular para aquellos que no pueden comprarla.

Si bien la novela tiene su origen en una historia de amor actual, está atravesada por los momentos históricos que vivieron dos familias: una en la lucha por la defensa de la República Española y la otra en los intentos del franquismo por entrar en Madrid. Las posiciones políticas y las vivencias se entrecruzan en tiempos diferentes dejando marcas para toda la vida de los personajes y sus descendientes.

Los pasajes extensos sobre la lucha entre los republicanos y falangistas le dan al lector la verosimilitud que necesita la historia, donde la dignidad de los primeros, a pesar de la derrota, sobrepasa y trasciende el innoble bienestar de los segundos.

Con oraciones largas pero cuidando la respiración del lector y en párrafos extensos como pinceladas que cierran cargadas de pintura; cada capítulo intriga más al lector y hace que descubra junto con los personajes principales, las historias secretas que atraviesan las familias.

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Los combatientes de Malvinas tuvieron la palabra

Un panel necesario

Los combatientes de Malvinas
tuvieron la palabra
Por Pablo Gabriel Felizia.


“Pocas veces los protagonistas de la historia están presentes y tenerlos hoy aquí es maravilloso”, dijo la Licenciada en Psicología Rosana Borini, a cargo del panel Desmalvinización: Efectos Psicosociales en sus Combatientes. La actividad, se desarrolló el viernes 5 en el salón del Complejo Juan Domingo Perón y se realizó como Extensión de la Cátedra de Psicología Social del Profesor Hugo García, y con la colaboración de la agrupación La Nueva Corriente del Centro de Estudiantes de la Licenciatura en Psicología de la UADER.

La iniciativa tuvo su origen en la presentación de la tesis de grado de la Lic. Borini. La mesa fue compartida por tres combatientes de Malvinas: Héctor Edgardo Rosset, Luis Almeida y José Alberto Cabrera. Estuvieron presentes numerosos combatientes, familiares de los mismos, docentes y estudiantes de la carrera de Psicología y de Historia de la UADER, profesionales y público en general.

Borini abrió el panel planteando que tanto el silencio al que se sometió a lo veteranos de guerra, como la sentencia de que la guerra terminó para siempre, la culpa y el sólo hecho de pertenecer a las fuerzas como estigmatización; fueron parte del proceso de desmalvinización iniciado en la dictadura y continuado durante los gobiernos democráticos. La desmalvinización, que tuvo la complicidad de diversos medios de “comunicación”, junto a la falta de atención psicológica adecuada, llevó al suicidio a más de 400 combatientes.

Luego de la apertura, se mostró un video donde los combatientes dan cuenta de lo que significó la guerra para sus vidas y la necesidad de ser reconocidos como héroes de la patria. Al finalizar, tomaron la palabra y expusieron los distintos avatares que tuvieron que pasar durante estos años, como así también los hechos de heroísmo protagonizados durante el conflicto bélico. Sus palabras abrieron un rico y fraternal intercambio entre los presentes, donde se destacaron las opiniones de los jóvenes, reconociendo la emoción de estar junto a héroes de Malvinas.

Rosana Borini, respondiendo a una pregunta del público, dijo que de esta manera se pone en discusión cuál es el papel de los profesionales: “podría poner un consultorio, darles a los combatientes mi tarjeta y cobrarles $70 la consulta; pero para ser una profesional de cara a las necesidades de nuestro pueblo hay que inmiscuirse en la realidad que ellos y nosotros vivimos y aportar herramientas para que juntos encontremos una solución”, puntualizó, luego de manifestar su posicionamiento desde la corriente de psicología social de Enrique Pichon Rivière.

Si bien todas las intervenciones le dieron calidez del momento vivido, la de Antonela Reniero, estudiante de psicología e hija de combatiente, aportó con profundidad un sentimiento compartido. Dijo que “lo que le dejan a los hijos los veteranos de guerra es que son un ejemplo de vida y por eso llevamos la bandera de Malvinas a donde vamos, en la calle, en la universidad, a donde sea”.

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sábado, 5 de junio de 2010

La fiesta

Lo que dejó el “Bicentenario”


La fiesta
Por Ignacio González Lowy


Es difícil elucubrar tan pronto qué quedó de las jornadas de festejo y conmemoración de la Revolución de Mayo. A contrapelo de lo que tantos periodistas, académicos, intelectuales y funcionarios políticos repiten hasta cuando nadie se los pregunta, acerca de la apatía de la gente; una innumerable cantidad de compatriotas se volcó a las calles y a las plazas para ser parte de. ¿De qué? Eso es lo que está en discusión.

Por un lado tenemos a los medios y periodistas “K” adictos, que son muchos más que los que el gobierno reconoce, en su papel de víctima ante el ataque de los grupos mediáticos que hace cinco años benefició como nadie había beneficiado desde Menem y antes Videla a esta parte. Su lectura es lineal, simplista, mecanicista: “si tantos festejan es que tan mal no estamos”; “¿no era que la gente estaba enojada?”; “el gobierno volvió a ganar terreno e iniciativa, salió a la calle y resultó ileso”.

Como era de esperar, desde la vereda de enfrente (en términos de grandes medios masivos de “comunicación”), la estupidez domina los análisis y las críticas, que parecen escritas por algún infiltrado del kirchnerismo: que el festejo fue un “despilfarro” de dinero (como si fuese posible festejar estos 200 años con un presupuesto similar al que el gobierno suele destinar a la cultura), que estuvo “politizado” (como si fuese posible despolitizar una conmemoración de este tipo) y otras nimiedades por el estilo. Encima, elempresario De Narváez sale a decir que las fiestas populares no le gustan (¿hacía falta que lo aclare?) y el empresario Macri le regala a Ricardo Fort y a Jorge Rial la platea del Colón en su reinauguración, mientras declara añorar la Argentina del Centenario (la del estado de sitio, la ley de residencia y la oligarquía que hablaba en francés mientras reprimía en criollo). ¿Hacía falta que lo aclare?

En fin, como también viene pasando desde hace tiempo, las valoraciones más ricas se escuchan en las calles y en el colectivo, en la verdulería y en el trabajo; y no hay “mass media” que las recoja. La gente, el pueblo, los argentinos, volvimos a poner en escena ese fervor patriótico, latinoamericanista y federalista que tantos escribas del poder dicen haber visto morir en alguna batalla de fines del milenio que se fue. El que crea que los miles de argentinos que vivaron a la delegación militar de la Rep. Bolivariana de Venezuela y a Evo Morales, que estallaron al grito de “el que no salta es un inglés” y aplaudieron a rabiar a los excombatientes de Malvinas, que chiflaron e insultaron el turno de la dictadura en la presentación de Fuerza Bruta; quien nos quiera convencer de que esos miles lo hicieron porque consideran que en Argentina hay un gobierno nacional y popular que defender, nos subestima, a todos.

Pasarán los días y quedará de todo esto el sentimiento nacional que a tantos pero tantos les fluye por la sangre cada vez que se habla de Malvinas, cada vez que jugamos el mundial, cada vez que festejamos la patria. Los festejos en Capital Federal fueron espectaculares, impresionantes, emocionantes para millones de argentinos que pudieron estar allí. Pero guarda: que los K elijan como símbolo del bicentenario (abrió y cerró en la 9 de Julio, y pasó en el medio por River) al Fito Páez que ya sólo sabe cantarle a su ombligo, y al reviente y al estar “al costado del camino, que es más entretenido y más barato”; dice mucho acerca de cómo, nuevamente, nos subestiman.

Así como el obrero que a duras penas llega a fin de mes necesita tirar la casa por la ven-tana para festejar los 15 de su hija y hasta los años más dolorosos nos encuentran haciendo malabares para poner una buena mesa el 24 y el 31 de diciembre; la necesidad de festejar tiene también que ver con la crisis que vivimos desde hace años y no puede ser leída, de un modo casi infantil, como consecuencia de que “estamos bien”. Es más: en el país que hace mucho menos de 200 años se hartó y se cargó a De la Rúa y su tropa, nadie se come los mocos. Todos sabemos que, cuando la fiesta pasa y las aguas bajan, como canta Serrat, vuelve el rico a su riqueza, vuelve el pobre a su pobreza; y el miércoles 26 de mayo las maestras rurales tuvieron que salir de nuevo a la ruta a hacer dedo para llegar a la escuela y los pibes tuvieron que, de nuevo, comer en el comedor de esa misma escuela.

La Plaza de Mayo llena del 2 de abril de 1982 no celebró la dictadura. La 9 de Julio llena del 25 de mayo pasado no celebró “esta” democracia. De cómo se equivoquen los Kirchner o no en su lectura, va a depender mucho de lo que falta escribir de esta historia.

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viernes, 4 de junio de 2010

Crónica de un conflicto abierto


UADER: el sueño de la casa propia

Por Pablo Gabriel Felizia


Desde la creación de la Universidad Autónoma de Entre ríos, durante el Gobierno de Montiel, la falta del edificio propio ha sido un problema que se ha venido incrementando con el aumento de los inscriptos a las carreras. Los estudiantes, en diferentes instancias, empezaron a discutir esta necesidad y el conflicto se ha abierto.

Desde que se dio inicio a la UADER , una serie de inconvenientes perjudican el desarrollo de las carreras que allí se dictan: validación de los títulos, concursos ordinarios, la falta de comedores universitarios, poca cantidad de becas y con bajo monto. En la actualidad se ha puesto sobre la mesa de discusión, en los diferentes claustros, la falta de un edificio que albergue las diferentes carreras. Mediante clases públicas y asambleas los estudiantes vienen exigiendo la resolución de este problema.

En Paraná cursan en la UADER 7.525 estudiantes. Los mismos deben deambular por varias escuelas de la ciudad para poder asistir a las clases o hacer un trámite. Los docentes y el personal administrativo también están perjudicados: no siempre se consigue aula debiendo suspender el cursado de ese día o, de conseguirla, más allá del tiempo perdido, varios estudiantes deben sentarse en el piso.

Los Centros de Estudiantes de Humanidades y el de Psicología, entre otros, vienen desarrollando, junto con docentes, clases públicas, asambleas y movilizaciones que se irán acrecentando a medida que pase el tiempo y los problemas edilicios no se solucionen. Por dar sólo un ejemplo, la Facultad de Ciencias de la Gestión dicta la carrera en cuatro escuelas diferentes.Sobre el final del año pasado, los estudiantes presentaron ante los directivos de UADER y del secretario de Planeamiento e Infraestructura, Guillermo Federik, un documento donde se detallan las necesidades y el reclamo de un edificio propio. Sin embargo, desde el gobierno provincial, aún no hay respuestas.

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jueves, 3 de junio de 2010

Aplausos y silbidos en la fiesta patria

Crónicas populares del Bicentenario entrerriano


Aplausos y silbidos en la fiesta patria

(Por Santiago García)



Concepción del Uruguay fue sede central de los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo en la provincia de Entre Ríos. Las actividades tuvieron la misma masividad que en el resto del país, y la participación del pueblo estuvo muy lejos del papel pasivo que imaginaban algunos funcionarios oficiales. En esta nota, Río Bravo da cuenta de cómo vivieron las actividades los uruguayenses desde abajo del palco.

La primera señal de que la cosa venía en serio, se dio el 24 de mayo. Frente al histórico Colegio del Uruguay, se realizó una representación teatral de la conformación de la Primera Junta. Bajo una fuerte lluvia, más de un centenar de personas se congregó para acompañar a los artistas, y participó expresando elogios, indiferencia y rechazos a los diferentes personajes. Los más aplaudidos fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli. Precisamente, los más revolucionarios, cuyas ideas parecen gozar de mayor fertilidad, se ganaron el apoyo de un público muy activo que entendía que algunos de aquellos debates no han perdido actualidad. Este llamado de atención para la clase dirigente, no fue o no quiso ser captado por el gobierno municipal, que pagó caro por esa subestimación.

Al otro día, las primeras en poblar la Plaza Ramírez fueron las escuelas. Entre los alumnos, los docentes y las familias, conformaban una multitud que pronto se vio reforzada por una ciudadanía que desbordó con creces las expectativas de la organización. El momento de mayor euforia se dio cuando comenzó el desfile de cada colegio, porque los familiares querían ver y fotografiar a sus niños junto a la bandera en ese día histórico. Todos se pusieron sus mejores ropas, por modestas que fueran, porque entendían que la ocasión lo ameritaba. La fiesta era completa hasta que llegó el momento de los discursos oficiales.

El primero en hablar fue el intendente de Concepción del Uruguay: Marcelo Bisogni. Luego de una breve referencia a la fecha histórica, no tuvo mejor idea que repetir la lista de las obras realizadas, las “realizadas” y las proyectadas por su gestión, que forman parte del mismo discurso que con pequeñas variantes viene repitiendo en cada acto al que le toca asistir. Rápidamente, la gente se empezó a incomodar y los murmullos se multiplicaron como un reguero de pólvora. Cuando mencionó el Puente a la Isla (una obra turística de 120 millones de pesos, que tiene un impacto ambiental imposible de negar), aparecieron los primeros silbidos potentes que lo obligaron a detener su discurso. A su vez, al mencionar el Plan Maestro de Agua (una obra prometida desde hace años) y la ayuda de Cristina Fernández, volvieron a sonar con fuerza. Evidentemente, el recuerdo de la semana que la ciudad estuvo sin agua, que culminaron con masivas protestas frente a la municipalidad, sigue fresco en todos los uruguayenses que sufrieron esa bochornosa carencia. Y mejor no hablar de barrios enteros sin cloacas, ni luz, ni calles asfaltadas, arroyos sin entubar y otras barbaridades que compartiremos en próximos informes. En semejante contexto, Bisogni se atrevió a vanagloriarse por las obras de su gestión. Una clara muestra del divorcio que existe entre la dirigencia y los ciudadanos.

Luego le tocó el turno al gobernador Sergio Urribarri, quien alertado por lo sucedido anteriormente se manejó con muchísima cintura. Hizo una extensa referencia a la fecha histórica y al Tedeum de Monseñor Lozano, pero de Cristina ni se acordó y al intendente lo saludó con rapidez pero sin mencionar su nombre. Así consiguió salir airoso del papelón que sufrió su antecesor, para dar paso al resto de los actos protocolares que se llevaron a cabo con rapidez y sin despertar ni la menor emoción en el público presente.

Algunos días después, todavía sangrando por la herida, Bisogni se atrevió a decir que quienes lo chiflaron eran cuarenta miembros de la oposición. Esta incompresible necedad es una de las cosas que el pueblo uruguayense no le perdona. Mientras se avanza con anteojeras en obras turísticas de dudosa procedencia (y con sospechas de corrupción por doquier), Concepción del Uruguay transita el Bicentenario en un estado de abandono tal, que ni la basura se recoge en algunos barrios. Quizás nuestra fiesta patria, que se vivió como una verdadera celebración popular en todo el país, sea el punto de partida para los cambios de prioridades que el pueblo entrerriano necesita. De eso depende gran parte de nuestro futuro.

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martes, 1 de junio de 2010

Documento de la Multisectorial

Documento Multisectorial


A 200 años de Mayo de 1810

Lo podríamos tomar casi como una declaración de nacimiento nuestra. Porque justamente sabemos que hay una Entre Ríos y una Argentina virtuales, pero que a esa virtualidad aportan en cuotas similares los prosistas del gobierno y los del grupo Clarín; nos cortamos por la nuestra y levantamos las otras voces que, en los grandes mass media de la batalla por arriba, ni existen ni figuran. Compañeras y compañeros.
En el bicentenario de este pedazo de la patria grande no vamos a andar con vueltas. Un aniversario de tanta trascendencia para los sudamericanos nos reconforta, y a la vez nos genera vergüenzas y enormes compromisos.

Sentimos en esta fecha una felicidad indecible porque nos encuentra en plenitud para reconocer los grandes logros del pueblo sudamericano en dos siglos, y un desarrollo cultural, artístico, científico, tecnológico, social que puede fortalecernos en las identidades y abonar nuestra unión en la diversidad.
Hoy podemos solazarnos en nuestros poetas, en nuestros músicos, en ciertas conquistas de la trabajadora y el trabajador argentinos, en sus distintas manifestaciones. A veces con sudor y talento, a veces también con la vida.

Y debemos ser agradecidos con los esfuerzos de tantos. Decimos GRACIAS. De nosotros depende, aún en un sistema que reprobamos, hacernos lugares para la vida en armonía

A la vez renovamos nuestro compromiso con la independencia, la igualdad de oportunidades, la causa de los desposeídos, la solidaridad y la unidad sudamericana, prioridades entre nuestras metas. Reconocemos que tenemos caminos por hacer, tenemos cuentas pendientes, empezando por esa masa fundacional de la patria grande que constituyen nuestros pueblos originarios.

Alimentos para todos.

Por eso, en este Mayo bicentenario, decimos basta a la sanata de los poderosos. Sentimos vergüenza por un sistema que sigue hambreando a miles de familias en un país repleto de alimentos que, a su vez, podría producir muchos más, de mejor calidad, y multiplicando por diez la ocupación de mano de obra. Vergüenza por un sistema que bastardea la dignidad de las personas, y que tiene, entre los más indigentes de los indigentes, precisamente a los pueblos originarios.

Si decimos con José Artigas que los infelices deben ser los privilegiados, entonces no podemos sino luchar contra un sistema que aborta las expectativas de millones, y condena a tantos a la miseria y a la muerte prematura. Nuestra producción debería tener un propósito principal: alimentar a los pueblos de la Argentina y Sudamérica. Lo demás debería subordinarse a este principio de equidad y de soberanía alimentaria.

Basta de corrupción, en el robo de los dineros del pueblo, y en la presentación engañosa de las ideas. Basta de farsantes. El pueblo sabrá demandarles sus agachadas.
Basta de cárceles repletas de pobres, de cárceles para la tortura. Y basta de impunidad para los ricachones y poderosos. El bicentenario nos exige una revisión de las leyes, y de las aptitudes de quienes las deben hacer cumplir. Porque es insoportable que los poderosos atiborren las cárceles de personas de las clases más vulnerables en el aspecto económico, y sostengan en altos cargos y candidaturas a los criminales y a los responsables del plan de destrucción del país.


En este sentido, ya dijimos y repetimos hoy con las fuerzas de nuestra convicción: en la Argentina el hambre es un crimen.

Los criminales deben pagar por eso. Los que robaron y roban al pueblo, los que malvenden sus riquezas, los que administran con displicencia y derrochan el dinero de los esfuerzos del pueblo, los que han edificado su poder mintiendo, enfermos de falacias, todos ellos son cómplices.

Este flagelo es provocado también por un sistema impositivo hecho por poderosos a favor propio. Eso debe ser revertido de una buena vez. Si los poderosos siguen empeñados en extraer impuestos de nuestros abuelos con sueldos miserables, de las madres solas con muchos hijos a cargo, de los desocupados, quitarles sus pocos centavos cada vez que compran un kilo de arroz, un paquete de yerba, entonces esos poderosos deberán estar dispuestos a las consecuencias. Los impuestos a los alimentos básicos son una verdadera estafa.

Repudiamos el abismo que separa en la Argentina la opulencia de unos pocos y el plato vacío de tantos. Los argentinos deben pensar en profundísimas reformas a sus estructuras.

Insertos en Nuestra América.

La Argentina debe incorporarse definitivamente a Sudamérica, debe cortar el ombligo con el Viejo Mundo, sacarse de encima la tilinguería europeísta y a tantos tilingos subidos al poder en cualquiera de sus manifestaciones. Incluso en algunas universidades. Basta de manoseos a la conciencia sudamericana.

La Argentina tiene por amigos y hermanos a los pueblos sudamericanos y a ellos se debe, y debe buscar mejores relaciones y ayuda mutua con otros pueblos del mundo. Los pueblos de Nuestra América no son extranjeros en la Argentina. Terminemos con la mentirosa y atrevida historia oficial europeizante.
La Argentina debe considerar enemigos, sin más vueltas, al gobierno y al poder económico del Reino Unido de Gran Bretaña, a su socio Estados Unidos, y a los países que, para negociar con Gran Bretaña, aceptan su colonialismo retrógrado, con el cual pretende quedarse con el Atlántico Sur que es sudamericano como las riquezas que guarda, y robarnos también el sector Antártico sudamericano.

Los poderosos de la Argentina no tienen derecho a seguir engatusando al pueblo con un mapa mentiroso que esconde el inmenso país colonial que están creando en este mismo instante los europeos en el Atlántico Sur. Queremos ser pacifistas, y padecemos el ataque de un imperio que estableció la mayor base militar que se conozca en un país extranjero. Tenemos la obligación de organizarnos para empezar a extirparnos ese quiste. Incorporar el mapa de las Malvinas a nuestro emblema nacional sería una buena señal para reencontrarnos con los pueblos de Sudamérica y para reafirmar nuestras convicciones anticolonialistas. Y hacerlo con el color del federalismo artiguista y de las luchas populares completaría un símbolo muy expresivo de este Bicentenario.

El gobierno esconde estas derrotas diarias detrás del entretenimiento banal y farandulero de nuestra televisión, y detrás de peleítas domésticas, mientras el país se desdibuja.

Compañeros: hoy somos víctimas de la peor de las invasiones inglesas.

Tierra para el pueblo.

Los argentinos debemos lanzar un plan de nacionalización de la tierra en manos extranjeras. No hay más vueltas que darle al asunto. Debemos permitir una superficie razonable de dos o tres unidades productivas, para los hermanos de países sudamericanos. Pero nada a nadie más. Tenemos que programar de una vez por todas el plan de erradicación, sin excepciones, del latifundio. Porque el latifundio es un cáncer que nos está matando desde hace 500 años.
Tope a la propiedad de la tierra. Tope al uso de la tierra en forma concentrada. Y plan para distribuir tierras entre las mujeres y los hombres dispuestos a trabajarla, con preferencia para los más humildes y los jóvenes. Es decir, tierra, herramientas, capacitación y seguros para el campesino, y para las familias de nuestros barrios.

Exigimos tierras para los pueblos originarios. Tierras y oportunidades reales de desarrollo, y libertad para el desarrollo que ellos quieran darse.

Sólo devolviendo lo que les quitó el conquistador genocida y el oligarca local podremos promover la hermandad de los pueblos de Sudamérica para empezar a luchar por una amistad duradera, con las mismas raíces, haciendo de Sudamérica una sola patria grande para todos con igualdad de oportunidades.

NO al fraude de la deuda externa

La deuda externa fraudulenta es un parásito que nos inocularon los usureros del planeta Tierra, junto con los dictadores y corruptos que están a su servicio. El pueblo no es culpable. Y el pago de esa deuda fraudulenta es una grave traición a la patria. Algunos de nuestros legisladores provinciales son cómplices al permitir esta sangría.

Compañeros, hoy más que nunca exigimos que no se pague un peso más por nuevos canjes de deuda, que frenen hoy mismo ese sangrado que provocan los usureros de afuera y de adentro. Ese sería un verdadero gesto en homenaje a los patriotas de Mayo. Y hay autores e investigadores muy serios y comprometidos que ofrecen caminos legítimos y legales para iniciar una nueva etapa que haga justicia.

Fuera multinacionales.

En el aniversario de la Patria exigimos que los gobiernos nacionalicen las riquezas mineras y petroleras. Los más obligados a revertir el nefasto proceso de privatizaciones son aquellos colaboracionistas de las privatizaciones, principalmente de YPF y otras grandes empresas del pueblo.


Las multinacionales y los grupos concentrados nada tienen que hacer en la Argentina , y menos manipulando nuestras riquezas estratégicas. Por eso, en el bicentenario decimos ¡FUERA multinacionales! ¡Fuera de nuestros subsuelos, nuestras tierras, nuestros mares, nuestros bancos, nuestros puertos!

¡Fuera multinacionales de nuestra producción, de nuestro comercio! Las multinacionales son una plaga voraz, y se expresan muy bien en la expansión que pretenden sus hipermercados en Paraná y otras ciudades de Entre Ríos y la Argentina. ¡Fuera cadenas concentradas!
En Entre Ríos, dar el casi monopolio de los combustibles y de la banca a una sola empresa es una burla. La paciencia es una virtud que queremos cultivar, pero la violencia de la concentración de las riquezas nos exige poner en práctica otra virtud: la justicia.

Mientras el poder entrega los resortes de la economía a un puñado de sabandijas, la provincia sigue expulsando a sus hijos por falta de oportunidades. En este Bicentenario rendimos, entonces, un justo homenaje a los hermanos desterrados por el sistema y nos comprometemos a trabajar para revertir ese proceso de expulsión.


Los paranaenses nos encontramos con una ciudad plagada de parásitos que succionan los frutos de nuestro trabajo. Bancos, hipermercados, shopping, grupos concentrados de diversos rubros, parecen embretarnos en un destino de decadencia. Nosotros no naturalizamos este estado de cosas.

En esta fecha nos está prohibida la mentira y las medias letras. Por eso diremos que los poderosos del país, son responsables personales y como clase, de las violencias pasadas y presentes, y de las violencias que están ejerciendo sobre la comunidad, que pueden desembocar en nuevos modos de violencia defensiva. En este aniversario el pueblo está MAL. Pero no está RESIGNADO. Eso significa que estamos con ánimo. Como verán, somos piedras en sus botas.

Por un ambiente sano.

Hay que terminar con las contemplaciones con aquellos que dañan la diversidad natural y cultural, y los que promueven el monocultivo, ensucian el agua, el aire, el suelo. No más miramientos con los que ponen en riesgo la salud de nuestros niños y el futuro de nuestros pueblos. Las luchas de nuestros vecinos por la presencia de agrotóxicos, pasteras, deshechos en nuestros cursos de agua, e intentos de represamiento, nos muestran caminos que no deben menospreciarse.

También hay que terminar con los planes educativos que nos alejan de nuestro sistema natural y cultural con el fin premeditado de convertirnos en ignorantes y en impedirnos que defendamos lo que es nuestro.
Estamos junto a la diversidad natural y cultural, estamos por el respeto a nuestras identidades, por la ocupación de las riquezas en el trabajo de las mayorías, no en beneficio de los explotadores de siempre, que son gobierno.

Por eso, y porque tenemos en claro el derecho a la salud, nos negamos a que nos rieguen con venenos para un sistema que nos hace cada vez más dependientes y adherimos al grito Paren de Fumigar.

Por la solidaridad

En esta Entre Ríos que es madre, con otras regiones, del cooperativismo sudamericano, denunciamos hoy que los gobiernos no cumplen su deber de promover la economía solidaria; practican el soborno con muchas cooperativas grandes, medianas y pequeñas, y tienen planes que llaman cooperativas pero no lo son. Así provocan mayor confusión.
Los pueblos que creemos en otro modo de vida y vomitamos el individualismo y el consumismo y la inequidad no estamos sólo celebrando el 25 de Mayo: lo estamos recordando y estamos despejando sus propósitos para tomar conciencia de nuestras deudas, y de la diferencia de aquellas metas con la ruina a la que nos empujan los poderosos.
Miles de entrerrianos y millones de argentinos no pueden desarrollar sus familias bajo un techo digno, o buscan vivir como pueden y lo hacen hacinados en casas imposibles. Allí sólo encuentran problemas sociales, hambre, miserias, dependencia y droga.
Eso ocurre porque asociaciones ilícitas se quedan con las casas que el pueblo pagó.
Los sin techo tienen, por eso, derecho a reclamar un techo. Incluso derecho a quitárselos a los que se los robaron con licitaciones truchas, con manejos fraudulentos, con amiguismos y corruptelas de toda índole o malgastando los frutos de los esfuerzos del pueblo.

Afirmamos aquí que el trabajo y el techo son derechos que la Constitución misma reconoce, y que deben aplicarse.

Vigencia del federalismo

Respecto de nuestra organización política, creemos que si miles de entrerrianos, orientales y argentinos perdieron la vida para darnos un sistema federal, no pueden venir cuatro soberbios a cambiarnos el sistema para su conveniencia, para manejar nuestras vidas desde la metrópolis como si estuvieran en tiempos de la colonia. Y menos aún con leyes impuestas por dictaduras, como es el caso de la coparticipación, y alentadas por los usureros que pretenden cobrarnos deudas ilegítimas.

Muchos de los que llegan a Buenos Aires creen que desde allí se maneja mejor la plata, y se arrogan el derecho de destruir el sistema conquistado. Nosotros respondemos: compañeros, ¡ la Argentina será federal o no será!

Los unitarios no tienen cabida en un país que nació federal y quiere ser federal. El federalismo está en las raíces de nuestra sociedad, es un buen sistema de distribución del poder y las riquezas, y de respeto a la diversidad. Y como si eso fuera poco, lo manda la Constitución.

Las provincias son anteriores a la nación, y no deben ceder sus derechos.

Nos negamos a naturalizar las reelecciones permanentes de los que malvendieron el patrimonio del pueblo, los que dieron al extranjero los resortes principales de nuestra economía, los que se burlaron de nuestra historia federal. Basta de postulaciones de los mismos nombres responsables de la miseria, que se valen de la miseria para sostener sus privilegios. ¡Basta!

Como se puede apreciar, el bicentenario nos encuentra con el espíritu en alto. No es poco lo que ofrecemos. Y confiamos en que los jóvenes sabrán comprender y actuar con sabiduría.

Si nuestros pueblos lucharon contra la monarquía e impusieron la república, en este bicentenario denunciamos también que hay muchos jueces en los más altos estrados cuyas trayectorias resultan incompatibles con la república. En Entre Ríos, los jueces que bastardean la división de poderes tienen que irse. Hay que encontrar nomás el modo.

El bicentenario nos encuentra abiertos al mundo, abiertos para dar, y abiertos para recibir de los pueblos del mundo su cultura, sus deportes, sus artes, sus aportes sociales, científicos, espirituales. Y abiertos principalmente a las culturas de Abya Yala, Nuestra América, que los poderosos tanto desoyeron y maltrataron y tergiversaron durante 500 años.

Tecnología para el hombre

Sólo entendemos una tecnología puesta al servicio de la armonía en la vida del hombre y la naturaleza, tecnología que sea compatible con la vida íntegra y los derechos a la salud, a la alimentación, a la comunicación entre las personas. Repudiamos la tecnología que nos hace sirvientes, repudiamos las voces grabadas en el teléfono de las empresas de servicios que nos maltratan, repudiamos la tecnología que gasta una energía extraordinaria, que a su vez nos exige devastar la naturaleza para conseguirla. No queremos ese desarrollo, nos negamos a servir callados a la destrucción del planeta.
Por si no ha quedado claro, nos declaramos enemigos de corruptos, multinacionales, colonialistas, imperialistas, responsables de la economía concentrada, y exigimos planes acabados para trabajar por la equidad y por la hermandad con todos los pueblos del Río Bravo al Polo Sur.
La paz de nuestros espíritus en nuestra casa grande que es Sudamérica nos da la fortaleza de la unidad y de la solidaridad, condiciones que recibimos como herencia y que debemos seguir conquistando día a día.

En esta unidad, diremos que nuestra economía será sustentable e igualitaria, porque la otra economía que conocemos, la de las deudas y bancas y bolsas, no es más que una expoliación.
El desarrollo de nuestros pueblos se hará muy lejos del consumismo capitalista que nos estrangula, y muy cerca de nuestras hondas raíces culturales universales, profundamente sudamericanas, que nos dan la sabia y la vida.

Cuando el mundo capitalista tiembla, sea en Estados Unidos o Europa, por la crisis de su sistema, y la Argentina y en particular Entre Ríos se ven metidas en ese mundo como proveedoras de comidas para sus chanchos (porque eso es nuestro poroto de soja), el bicentenario nos convoca a descreer de este sistema y a construir otro.

No creemos en gobiernos que nos quieren sostener en una división internacional del trabajo que nos deja como proveedores de alimentos, agua y piensos, invadidos por productos elaborados de afuera. No queremos estar de entrada entre los que pierden, pero además, no queremos correr esa carrera.

Ejemplos de hoy

Tampoco creemos que debamos hacernos expectativas en estructuras ya fracasadas, por eso pensamos que desde las asambleas, desde la militancia y la reflexión honesta, podemos gestar tejidos nuevos. Incluso tomando experiencias o ideas de ayer, para que las luchas se eslabonen.

Las organizaciones de desocupados nos muestran un ejemplo. Las fábricas recuperadas en forma solidaria por obreros, otro modelo extraordinario. Lo mismo, las luchas obreras, las luchas campesinas, las luchas de las pymes, las labores cooperativas, el trabajo honesto de tantos.

Las posibilidades de organizar nuestra fuerza de consumidores, no consumistas, sí protagonistas, para enfrentar con nuestras propias fuerzas el interés espurio de las multinacionales, son todo un desafío. Lo mismo, las posibilidades de buscar modos y medios de comunicación social que no pasen por el tamiz de grandes capitalistas ni por la voluntad del poder gubernamental.
Para todo esto nos debemos un esclarecimiento, una capacitación, una actitud independiente y creativa. Y el poder político debe abandonar el manejo arbitrario de los fondos públicos.

Compañeros: por las independencias que faltan, ¡que vivan entonces los que luchan!

Que vivan los que imaginan modelos alternativos, solidarios, igualitarios, y trabajan para el cambio. Las maestras de la educación libertaria, los docentes que se dan íntegros en el aula y en las calles, las abnegadas enfermeras. Que vivan nuestros obreros, nuestras mujeres y hombres emprendedores, nuestros combatientes. Los desocupados que no se resignan. Los que hacen política y gremialismo y actividades sociales con espíritu de servicio. Que vivan nuestras mujeres y hombres del arte. Que vivan los que enfrentan la discriminación negativa y el maltrato.

Que vivan quienes estudian, piensan, y realizan aportes con honestidad y solidaridad. Los que buscan la verdad y los que están dispuestos a todo por sostenerse en la dignidad. Que vivan nuestros pueblos que buscaron un desarrollo en armonía, sin atropellos.

Los que nos dieron independencia, libertad, federalismo, los que dieron todo por la verdad, por la justicia y el reparto de las riquezas. Los que reconocen a los más desfavorecidos su dignidad y sus derechos. Que vivan los reformistas y los revolucionarios que sabrán derrotar este sistema perverso.

Que vivan los que enfrentan desde sus humildes trincheras, y sin reconocimiento alguno, a la oligarquía. Los pueblos que nos enseñaron a trabajar, a cantar, a resistir con alegría, a amar a nuestra entrañable Sudamérica y a sus pueblos. Que viva la amistad entre nuestros pueblos.

Que viva la clase trabajadora, que vivan nuestros estudiantes.

Que vivan nuestros mártires. Que vivan los que murieron enfrentando al imperialismo en sus tantas manifestaciones. Los que supieron enfrentar, aún a costa de sus vidas, la dictadura sangrienta al servicio del imperialismo. Que vivan los pueblos de Nuestra América Unida y en futura Confederación.
Que viva el pueblo haitiano que nos alumbró el camino, y todos los pueblos que, como Haití, lucharon y luchan por la patria grande.
En el Bicentenario de Mayo, ¡que vivan nuestros pueblos libres! ¡Que viva nuestra conciencia de identidad y de hermandad sudamericana antiimperialista!

En este 25 de Mayo de 2010, hoy más que nunca, PATRIA SÍ, COLONIA NO.

Entrerrianos en Memoria de la Revolución de Mayo de 1810.

En el Bicentenario, 25 de Mayo de 2010.

Firman:

Central de los Trabajadores de la Argentina –CTA- Paraná

Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos –AGMER-

Corriente Clasista Combativa –CCC-

Asociación Gremial del Magisterio Seccional Paraná

Asociación Personal Superior de la Municipalidad de Paraná -APS

Sindicato Trabajadores Docentes Universitarios (SITRADU)

Asociación Judicial de Entre Ríos (AJER)

Sindicato de Empleadas en Casas de Familias de Entre Ríos

Sindicato Trabajadores Hípicos de Entre Ríos

Sindicato Obrero de la Industria Textil de Entre Ríos

Sindicato Trabajadores Tarjeteros de Paraná

AMMAR

Movimiento de Trabajadores mercantiles y de servicios

Centro de Jubilados y Pensionados de la CTA Paraná

Junta Americana por los Pueblos Libres –JAPL

Centro de Jubilados PARANA

Cooperativa de Trabajo “15 de Febrero”

Proyecto Sur – Entre Ríos

Cooperativa “El Jubilado”

Foro Artiguista Entrerriano

Sindicato Argentino de Músicos (SADEM Entre Ríos)

Junta Interna ATE Hospital San Martín

Jóvenes “Hacia una Constituyente Social en la Argentina ”.

Concejal Emanuel Martínez Garbino, Partido Nuevo Espacio Paraná.
Grupo de Reflexión Ambiental Mingaché, departamento Gualeguaychú.

Proyecto de Extensión por una Nueva Economía de la UNER

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